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Antropología e Historia de México

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Susurros de México

Cancún

Un plan maestro

"... todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio.
Todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo.
Esta es la primera relación, el primer discurso.
No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos,
árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques:
sólo el cielo existía.
No se manifestaba la faz de la Tierra.
Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión.
No había nada junto que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni
agitara, ni hiciera rumor en el cielo.
No había nada que estuviera; sólo el agua en reposo, el mar apacible solo y
tranquilo.
No había nada dotado de existencia, cuando nació la selva en Cancun".
Popol Vuh (fragmento)


La ciudad de Cancún está situada en una isla muy próxima a la costa de Quintana Roo, frente al Mar Caribe o de las Antillas, a los 21 grados 2'9" de latitud norte y los 86 grados 46' de longitud oeste, y a cinco kilómetros de distancia de Isla Mujeres. Antigua sede de la cultura maya, una de las más extraordinarias de la antigüedad, la Península de Yucatán, donde se encuentra Cancún, adentrándose en las aguas parece un cometa suspendido en el aire. Situada en el sureste de México, la Península comprende los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, jurisdicción a que pertenece Cancún. 

En 1969, con motivo de un análisis estadístico hecho por el Banco de México, según el cual el turismo sería la fuente principal de ingresos para México a partir de las últimas décadas del siglo XX, y -como consecuencia- generaría un alto volumen de empleos para mano de obra no calificada, se pensó desarrollar el área de Cancún, donde se inician operaciones en 1974, al constituirse el Municipio Benito Juárez, dentro de cuyo territorio quedó la ciudad. Para el desarrollo se delimitó una extensión de 12.700 hectáreas, en las cuales se efectuó el Plan Maestro que divide el destino del suelo en un 17.7% para la zona turística, 29.1% para la zona urbana y el restante 53.2% para conservación o reserva ecológica, con cerca de tres cuartas partes correspondientes a áreas lacustres. En la década de 1980 visité la zona en un primer viaje como parte de un trabajo que me tomó casi un año hacer, en diversas etapas, completando la ruta Maya en México que debí recorrer para escribir unos folletos que me encomendó el Fondo Nacional de Turismo, entonces dirigido por el profesor Carlos Hank González; esos humildes folletos que FONATUR distribuyó como parte de su ejemplar material de promoción turística de un país, me permiten afirmar que los datos consignados de esta ruta Maya mexicana, en que incluyo esta crónica de Cancún, están, por decirlo así, confirmados. Y debo agradecer a quienes me permitieron escribirlos. Aquí debo anotar que cuando visité Cancún por primera vez, el sitio era entonces una aldea en la selva, ahora en 2004 es una ciudad turística que recibe más de un millón de visitantes anualmente, con sus carreteras y adelantos que van desde la misma construcción de las paradas de autobuses que protegen al usuario de los fenómenos naturales, hasta la ambientación con fuentes monumentales como las del Paseo Kukulcán, con esculturas y reproducciones de piezas arqueológicas del legado del pueblo Maya dispuestas a lo largo de los veinticinco kilómetros de la isla, en que impresiona el recinto del Centro de Convenciones con capacidad para dos mil personas, sitio de reuniones internacionales y múltiples actividades culturales, como su Ballet Folklórico que ofrece un espectáculo de bailes regionales y danzas prehispánicas casi todas las tardes del año. Ubicado en la zona del mismo Centro de Convenciones se encuentra el Museo Arqueológico con valiosas piezas mayas que suman varios cientos de esculturas, alfarería y joyas.

En el Boulevard Kukulcán, el Museo Marino Cedam ha especializado su colección en objetos rescatados de los naufragios submarinos que ha habido en las aguas y se ha convertido hoy en uno de los primeros del mundo en su especialidad. Cancún está unida al continente por un arrecife de corales, y rodeada en toda su otra dimensión por las aguas, formándose la laguna que llaman Nichupté, donde hay una reserva de aves, la Isla de los Pájaros, con miles de aves de 140 diferentes especies clasificadas; tiene una extensión de cincuenta kilómetros cuadrados, es ideal para paseos en lancha y muy apropiada para esquiar y practicar windsurfing. Donde uno mire se siente aquí a gusto.

Cancún es el resultado de una intensa labor de estudios, proyectos, recopilación y sistematización de información, programas de inversión y posteriormente de obras realizadas conjuntamente por el Gobierno de México, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo y el sector privado. Cancún comenzó a operar como foco de atracción turística desde 1975; hasta ese año esta actividad en el Estado se desarrolló principalmente en las localidades de Isla Mujeres y Cozumel, en función de la explotación de recursos del mar y del régimen comercial de zona libre. Hoy, sus habitantes están conformados por mestizos resultantes de la fusión de indígenas con los españoles. Cuando Hernán Cortés y sus gentes llegaron al lugar se encontraron con un principal núcleo de población indígena descendientes del pueblo Maya, los denominados Macehuales que aún hoy día subsisten conservando su propia lengua y costumbres ancestrales. La población autóctona ha desarrollado su propio folklore, estilo de vida y trabajo artesanal, que incluye artículos de piel de venado, tallas de marfil y coral, e incluso una rica gama de joyas labradas en oro y plata. Ofrece tiendas especializadas en artesanía de México hecha a mano, joyería, ropa fina y perfumes a mitad de precio por ser puerto libre, así como artesanía primitiva y colecciones de objetos del mar, arte Maya, dibujos, pìnturas, esculturas y su impropio mercado negro de piezas originales. Para probar los sabores mayas, digamos que solamente en Cancún, además de todo tipo de restaurantes, hay seis mercados, y un número considerable de tiendas y almacenes de importaciones que ofrecen de todo lo que se espera encontrar en un Puerto Libre.

Tierra contrastada, es rica en bosques de maderas preciosas y exigua en parte para el cultivo y pastoreo; la Península es de roca caliza; por esto el propósito del Gobierno mexicano de incorporar la región a la dinámica nacional de crecimiento, conceptualizando a Cancún y su entorno como un Polo Regional de servicios turísticos. Sin embargo, la explotación pecuaria bovina ha tenido un desarrollo suficiente como para satisfacer las necesidades de la población residente. La raza ganadera predominante es el cebú, animal fácilmente adaptable a las condiciones climatológicas; en la población natural es común la cría de abejas para la miel, y cerdos, así como aves de corral, especialmente guajolote y gallina.

Digamos que, a partir de 1972, cuando la zona es declarada en régimen de Zona Libre, comienza el desarrollo de una actividad comercial floreciente, que incluye los antiguos perímetros de Chetumal, Cozumel, Xcalak e Isla Mujeres. Esta libertad de importación y exportación de mercancías ha sido determinante en el fomento de las distintas actividades económicas relacionadas con el turismo, el comercio, los servicios, los transportes, así como en el mejoramiento de oferta ocupacional e ingresos para la población local y la proveniente del interior del país. En el Proyecto Cancún, está escrito: ¿El régimen aduanal libre se hizo necesario por la lejanía con los centros de producción y abastecimiento, por las deficiencias que presenta el depender del transporte que causa desinterés en el fabricante por atender los mercados lejanos como Cancún, en que su reducida fuerza laboral estaba dedicada casi exclusivamente a la explotación del árbol de chicle y la pesca rudimentaria.

Antes de la creación del Proyecto Cancún, se carecía de vías de acceso por tierra por lo que se utilizaba la marítima o fluvial, así como el servicio de pequeñas aeropistas. Además, en toda la región -tanto en los centros urbanos como en las zonas rurales- el proceso migratorio propiciaba el flujo de población hacia la capital de la República y en la misma región proliferaban áreas sin trazo definido y con absoluta falta de urbanización y servicios presentándose luego una gran especulación con los terrenos, principalmente en aquellos destinados para vivienda. En lo referente a la solución del problema habitacional para quienes viven allí, se efectuaron intensos programas en coordinación con los organismos responsables y se levantaron conjuntos residenciales para los diferentes estratos sociales; asimismo se efectuó un programa para el levantamiento de datos socioeconómicos en poblaciones construidas por organizaciones sindicales, y se introdujeron servicios urbanos en los asentamientos originales como en la colonia Puerto Juárez, un lugar que carecía de ellos.

Para suministrar de energía eléctrica a Cancún, FONATUR celebró convenio con la Compañía de Luz y Fuerza, construyéndose una linea de transmisión que dotó a la ciudad de energía. El sistema fue diseñado para que se puedan realizar ampliaciones que satisfagan la demanda futura. Me cuentan los vecinos que hasta la década de 1970 Cancún no contaba con luz ni agua potable, cubriéndose este último servicio a través de la captación de agua de lluvia en depósitos y cisternas. En cuanto al sistema de alcantarillado, sólo Cozumel y Chetumal tenían este servicio, y no fue sino hasta 1971 cuando se iniciaron las obras destinadas a cubrir esta necesidad, llevándose a efecto amplios programas de equipamiento de instalaciones y servicios para cubrir estas necesidades y permitir a la población, permanente y turística, gozar de todo el confort que debe brindar un centro urbano y vacacional al nivel internacional. Tal cual deben nacer otros en puntos hermosos de nuestros países de América que surgen con invención y voluntad más que con recursos. Para solucionar un problema básico como es el poseer agua potable, aquí en Cancún, de acuerdo al Plan Maestro, primero se ha introducido un sistema de agua potable con dos zonas de captación que permiten un perfecto abastecimiento de agua y de acuerdo a las normas internacionales de calidad. En cuanto a drenaje se construyó un sistema completo de alcantarillado sanitario, incluyendo colectores principales y laterales para la zona turística. El sistema se complementa con tres plantas de tratamiento de lodos activados, y seis cárcamos de rebombeo de aguas negras. En la zona urbana se construyó una red de colectores, una planta de tratamiento de aguas negras del tipo laguna de oxidación y cuatro cárcamos de rebombeo, que cubren ampliamente las normas de higiene según la Organización Mundial de la Salud. Puedo destacar del Plan Maestro las siguientes obras en algunas de las cuales se me dio en suerte tirar alguna piedra a la primera mezcla de cemento; como en la construcción del Palacio Municipal y oficinas de la Dirección de Seguridad Pública; oficinas de la Policía Federal de Caminos; Estación de Bomberos; construcción del edificio para servicios de las zonas arqueológicas de San Miguelito y El Rey; construcción del edificio de artesanías y bazares con capacidad para sesenta locales comerciales; ampliación de la sede del Museo de Antropología e Historia. Para infraestructura educativa se construyeron 15 escuelas primarias y 2 secundarias, independientemente de 6 escuelas particulares; 1 Conalep, 1 Cetis, 1 Colegio de Bachilleres, 1 Centro de Capacitación para trabajadores y 1 Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos. Se construyeron los planteles de la Universidad de Chetumal. En áreas de salud, el Desarrollo cuenta con 1 Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (con 78 camas y 15 consultorios); 1 Clínica del ISSSTE de servicio externo; 1 Clínica de Especialidades Médicas; 1 Hospital Central de Cirugía; 1 sede de la Cruz Roja; 1 Centro de Salud con 3 consultorios especializados en Epidemiología; 1 Centro Médico y varios consultorios privados. Se han destinado 23 hectáreas para zonas verdes; parques, plazas y jardines, entre los que resalta el Parque Urbano Cancún. Respecto a recreación y cultura se cuenta con el Teatro Municipal, la Hemeroteca, Plaza de toros y varias zonas deportivas. Otros servicios públicos desarrollados son centros sociales, cementerio y el Centro de Desarrollo Integral de la Familia. Cuentan con una Terminal de Autobuses foránea, asi como oficinas de correo y telégrafos, central telefónica, estaciones de radio, televisión satelital, y un moderno sistema de transporte urbano y turístico que ofrece servicio cada hora entre Cancún y el resto del país vía Mérida. La ejecución básica del Aeropuerto Internacional consistió en la construcción de una pista asfaltada de aterrizaje con una longitud de 2.600 metros y 60 metros de ancho, y con una zona lateral de seguridad de 100 metros a cada lado para atender servicio diurno y nocturno de aviones de reacción, incluyendo plataformas para la aviación general y comercial; una carretera de acceso al aeropuerto; un edificio terminal de dos pisos con capacidad para atender 350 pasajeros en un periodo de 15 minutos, que incluye salones de espera y terraza de observación; estacionamientos; servicios independientes de agua potable, electricidad y facilidades para el almacenamiento de combustible; excelente alumbrado y equipo ultramoderno para la Torre de Control. La primera etapa del Aeropuerto Internacional de Cancún ha sido diseñado en tal forma que ofrece todas las facilidades para futuras ampliaciones.

Los datos de población que capturé en mi primera visita a Cancún era poco más de 150.000 habitantes. Ahora, cuando rescato datos, en 2004 hay más de medio millón de vecinos, lo que ha implicado diversas obras de consolidación, de mantenimiento y de incremento en la oferta de terrenos urbanizados, las que han asegurado el abastecimiento de infraestructura; siguiendo el Plan Maestro original, cuentan con una capacidad de energía eléctrica y abastecimiento de agua potable y tratamiento de aguas residuales para atender las necesidades actuales. El Plan se ha seguido concluyendo como base del desarrollo de opciones para el visitante y los vecinos. El incremento de terrenos urbanizados se ha hecho a través de la habilitación de áreas en la zona urbana, especialmente con la apertura del ¿Cancún Náutico¿ a comienzos de la década de 1990: una serie de estructuras para el despliegue de embarcaciones turísticas y urbanización de lotes con frente de agua a través de obras de dragado y rellenos para conformar canales de acceso y navegación, dársenas y escolleras y todo tipo de facilidades para el atraque de embarcaciones, como muros perimetrales y muelles flotantes. Debo decir que del Plan Maestro original de Cancún, en FONATUR entonces me pidieron corregir la ortografía, y debí leerlo concienzudamente: me pareció un plan de trabajo ejemplar que se debía seguir en otros puntos de América y así lo expresé. Hoy, veinte años después, puedo decir que no me equivoqué en mi apreciación quizás desmesurada entonces. Y pienso que sus autores no sabían que ha sido ejemplo a seguir, y lo será más aún en el futuro, de cómo un lugar único (de los que existen olvidados en América) se hace apto para el turismo mundial y levanta una zona pobre, pero rica en cosas para mostrar al mundo, como toda la ruta Maya.

Cancún es la naturaleza en su expresión más explosiva y salvaje; limpias playas de arena blanca bañada por el mar turquesa del Caribe, selvas tropicales y lugares inexplorados con una de las zonas arqueológicas más ricas de América y dos mil monumentos antiguos esparcidos por su territorio. Porque uno de los atractivos mayores de Cancún reside en que la isla emerge de los vestigios arquitectónicos de una de las civilizaciones más enigmáticas de la historia del hombre; el pueblo Maya, que desapareció inexplicablemente hacia el año 900 de nuestra era, dejando en esta región de México abundantes muestras de su esplendor. En Quintana Roo cada día se descubren nuevas huellas mayas que habían quedado sepultadas o perdidas entre la espesura de la selva, y es incalculable el numero de monumentos que están aun enterrados, siendo común que los ya rescatados precisen de cuidados y limpieza constantes para evitar que sean nuevamente absorbidos Hernán Cortés desembarca en la Isla Cozumel en 1519, invadiendo los pueblos mayas de la región y destruyendo a su paso inapreciables construcciones escultóricas religiosas prehispánicas para reemplazarlas por el cosmos cristiano. Nueve años más tarde, Alonso Dávila erige la Villa Real de Salamanca de Bacalar en las riberas de la laguna de ese nombre, sitio que había estado habitado por los mayas Itzaes, quienes en el año 413 habían fundado allí un asentamiento con su nombre primitivo; Bakhalal. En 1642 el lugar fue destruido por piratas ingleses y vuelve a ser levantado por Antonio Figueroa, que lo fortifica dejando la construcción que hasta hoy existe. En 1847 los desmembrados descendientes de los pueblos mayas de la región iniciaron la lucha de castas que habría de continuar hasta 1902, cuando los nativos son sometidos al Gobierno Federal de Porfirio Díaz. Este decreta, entonces, la creación del territorio de Quintana Roo (bautizado así en honor del líder mexicano Andrés Quintana Roo) que es anexado en 1913 a los estados de Campeche y Yucatán por Venustiano Carranza. En 1936 el general Lázaro Cárdenas vuelve a erigirlo en territorio autónomo por la importancia que tomó, debido a su ubicación geográfica, durante la segunda guerra mundial, años en que se construye allí un aeropuerto, que al término del conflicto es abandonado. En 1953, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas proyecta la intercomunicación de la Península con Cuba y La Florida, por medio de transbordadores, cubriendo la ruta del Golfo de California y el Caribe partiendo de Puerto Juárez, en cuyas proximidades, a orillas de la laguna de Cancún, habría de construirse el aeropuerto incluido en el Plan Maestro de FONATUR, al que en 1971 llegó un avión con los primeros cuarenta y ocho visitantes. Ese mismo año, el Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un préstamo de 21.5 millones de dólares para ser invertidos en el lugar, estimándose que el proyecto Cancún costaría un total de 47.1 millones de dólares. Esa inversión base de 47.1 millones de dólares, fue plantada en la zona seleccionada que comprendió entre Puerto Juárez y el centro ceremonial de Tulum, y como eje principal Cancún mismo. Se incluyó en el concepto que Cancún podía captar la población de las zonas deprimidas de la región, y también mediante la generación de empleos descongestionar la zona metropolitana. Todo obedeciendo a la política de impulso al turismo que ha convertido aceleradamente al Caribe mexicano en un serio competidor dentro de la cuenca que forman las islas Bahamas, Puerto Rico, Jamaica y las pequeñas Antillas. Me he permitido citar estos aspectos de la re-invención de Cancún a través del plan de fomento turístico de México, porque debe considerarse que hoy, en un proceso de desarrollo de casi treinta años, este Plan ha sido un éxito, y, repito, perfectamente aplicable en áreas deprimidas de nuestros países de América en que el turismo está inexplotado o dejado a la deriva de planes fugaces sin un destino definido, como es Cancún, que nació planificado para recibir al turista como lo hace hoy.

Esta costa oriental de la Península de Yucatán y las islas adyacentes estaban densamente pobladas a la llegada de los conquistadores europeos, los relatos de los aventureros y exploradores describen grandes pueblos habitados (a diferencia de las ciudades abandonadas que después encontrarían) con cuyos pobladores rápidamente establecieron contactos, pacíficos en algunos casos, hostiles en otros. Las modernas investigaciones arqueológicas confirman eso; relatos y con su ayuda podemos reconstruir, además de los restos materiales, la forma de vida de los pobladores de esa zona periférica a Cancún, en relación a la civilización Maya clásica y también tardía respecto a la misma.

Desde Cabo Catoche en el extremo nororiental de la Península, hasta la Bahía de Chetumal al sur, las poblaciones indígenas se sucedían casi continuamente. Describiremos aquí las más importantes, y al mismo tiempo accesibles, aunque algunas no están reconstruidas, no deja de ser una interesante experiencia para el visitante actual explorar ciudades mayas tal y como las encuentran sus descubridores. Conversamos con el arqueólogo mexicano Roberto Ríos González, que ha trabajado en la unificación de señales para la zona arqueológica Maya del Caribe, y nos dice: ¿Lo único en que el visitante debe ser estricto es en respetar cada una de las indicaciones oficiales, que deben cumplirse al pie de la letra: ¿No tocar¿, ¿No Rayar¿, ¿No Remover Piedras¿... el visitante debe saber que entrar a cualquier sitio arqueológico Maya es pisar terrenos donde floreció una de las culturas más complejas de la humanidad. Con su propia arquitectura donde sobresale un sector o Barrio de los astrónomos con sus torres de observación celeste y espejos cóncavos para ver las estrellas¿.

Los principales sitios de la costa oriental fueron dados a conocer por el explorador norteamericano John Lloyd Stepheris en 1843 en una obra que es imprescindible para quienes se interesan por los mayas antiguos: Incidentes de Viaje en Yucatán. En 1877 August Le Plongeon explora Cancún y Cozumel y William Holmes en 1895 vuelve a visitar los sitios descritos por Stepheris. Los modernos estudios sobre la arqueología de la costa oriental se inician en 1914 con el ingreso de la Institución Carnegie de Washington al campo de la investigación del pueblo Maya; bajo la dirección de Sylvanus G. Morley se exploran varios sitios y se publica la hasta ahora mejor obra de conjunto: Tulum, an archaeological study of the East Coast of Quintana Roo . A partir de la década de 1930 y hasta ahora, instituciones mexicanas y de otros países han continuado exploraciones y restauraciones en la zona, de manera que es una de las mejor estudiadas en toda el área Maya. En diversos sitios de la isla de Cancún se encuentran ruinas de este pueblo magnífico, aunque algunas han desaparecido para dar paso a otras construcciones. Son comunes unos pequeños templos cuadrados con una o varias puertas y la clásica bóveda Maya, que descansan sobre pequeñas plataformas o como en Tancah y Xelhá, sobre pirámides truncadas, identificados como adoratorios los cuales dieron origen a la ingenua leyenda difundida por Le Plongeon de que eran habitaciones de enanos. Estos templos, además de su función ritual, tenían una eminentemente práctica; por algunas Crónicas del descubrimiento y la conquista sabemos que los mayas hacían hogueras sobre estas estructuras a manera de señales, y hay quienes afirman que formaban parte de un servicio organizado de "faros" para el tráfico marítimo y que, pintados de diversos colores, servían para indicar los lugares aptos para desembarcos y otras posiciones en la costa, ya que la pesca y el comercio eran las principales actividades de sus antiguos pobladores. 

En el mismo Cancún las principales zonas arqueológicas se conocen como El Rey y San Miguel, se localizan en el centro de la isla, en la zona más estratégica y elevada de toda ella, con salida por un lado al mar y por el otro a la laguna, donde unas ochenta estructuras se levantan sobre el terreno nivelado artificialmente: plazas, pirámides, plataformas y palacios. Las plataformas generalmente tienen una doble hilera de columnas que servían para sostener techos planos. El uso de estos techos en lugar de las clásicas bóvedas mayas se considera como influencia del México central. Los palacios son generalmente de dos cámaras, la interior tiene un pequeño santuario o templo completo dentro de la cámara. Hay quienes suponen que servían como residencias. Nos dice el arqueólogo Ríos González: ¿Los centros ceremoniales San Miguel y El Rey siguen el esquema clásico Maya: calles y plazas rodeadas de estructuras, esculturas y pinturas integradas a los edificios, es notorio el sentido de planificación y uso del lugar. En los alrededores de la isla podrás visitar sitios de interés sin fronteras.
 
Autor: Waldemar Verdugo Fuentes

 

 

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