Sitios

Antropología e Historia de México

compartir en facebook  compartir en twitter

Sincretismo e imaginario religiosos: La construcción social de la santería en Catemaco, Veracruz

Introducción

Esta tesis es una investigación sociológica que explora una religión conocida como santería, misma que se ha desarrollado y construido en Catemaco, Veracruz. 

En virtud de que el objeto de estudio de la sociología es “el estudio científico del comportamiento humano y la interacción de los grupos sociales” (Runciman, 1999: 10), dicha tesis se basa principalmente en la manera en la cual se han construido leyes y normas (religiosas) que las personas dotan de significados, así como reglas especificas, roles y estatus adquiridos por medio de la cultura local, construyéndose así como parte de su realidad social. 

El sociólogo Walter Runciman asegura que en primer lugar somos organismos, es decir una criatura viva nacida, en segundo lugar, organismos con cerebro y, aunque otros organismos también tienen mente, la nuestra es más compleja al momento de relacionarnos e interactuar y nos diferenciamos de otros organismos; en tercer lugar, somos mentes complejas que viven en interacción con otras mentes complejas, relaciones a las que nosotros y otras personas dotamos de significados. Por lo tanto construimos nuestra propia realidad, en este caso religiosa.

Para la elaboración de esta tesis recurrí a teorías sociológicas, así como a algunos argumentos que apropié de la antropología para el refuerzo de la investigación, pues cabe mencionar que en México los estudios sobre santería son escasos, razón por la cual tuve que recurrir a otras áreas científicas, pues como reconoce Walter Runciman, para la exploración de ciertos aspectos de la conducta humana “se necesita recurrir a otras áreas como la biología, la antropología, la etnografía, entre otras de conocimiento científico que ayuden a explorar qué ocurre en los imaginarios de las personas” (1999: 23-24). 

Asimismo, exploré relaciones pasadas-presentes entre personas que practican la santería en un estado específico del Golfo de México como es Veracruz, particularmente en Catemaco. El interés en este tema se originó a través de una serie de cuestionamientos, mismos que aludían a cómo la sociedad construye relaciones socioreligiosas, basadas en las necesidades sobrenaturales y de la vida cotidiana. 

El interés por desarrollar esta tesis se originó a inicios del séptimo semestre de la licenciatura en sociología, la cual cursé en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, pues realice un intercambio académico en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, donde conocí a sociólogos como el Dr. Fernando Matamoros Ponce, quien me impartió la asignatura de sociología de la religión. Al término de dicho semestre presenté un trabajo final sobre “religiones negras”, en específico sobre la santería. Fue ahí donde me di cuenta de las pocas aportaciones que existen respecto a las religiones negras en México. 

A partir de dichas experiencias me he interesado en la sociología de la religión, concretamente en los estudios relacionados con la santería, de tal manera que en esta tesis exploré la construcción social de la santería en Catemaco, Veracruz, ya que dicho fenómeno religioso se ha venido diversificando en diversas partes del país, principalmente en la Ciudad de México, así como también en regiones del sur y sureste como Campeche, Yucatán, Veracruz, entre otras, pues ésta se ha convertido en una religión para sus seguidores.

La santería es una religión de procedencia africana que floreció en Cuba en tiempos de la Colonia. A su vez, dicha religión se fue construyendo con base en un “sincretismo religioso” producto de la mezcla cultural entre esclavos africanos y españoles, conformando lo que en la actualidad se conoce como santería, regla lucumí o regla de ocha. 

En Catemaco, la santería ha atravesado por procesos sociales que han surgido desde el momento en que algunas personas se acercan con un santero y no con un brujo como antes se acostumbraba. Esto nos habla de cómo ciertas religiones se han establecido y de alguna manera han florecido en regiones del país, compartiéndose ideologías y elementos religiosos transnacionales y a la vez reconstruyéndose ciertas costumbres que algunas personas tenían arraigadas, como es el caso de las creencias en “seres espirituales” y en prácticas como: la brujería, la curandería, la yerbería, entre otras de origen prehispánico que se han desarrollado en lugares como Catemaco, donde realicé la investigación.

Debido a los comentarios que algunas personas me hacían respecto a la inexistencia de la santería en Catemaco, fue que me interesé en la exploración de dicha religión en el pueblo antes mencionado. Tales comentarios los recibí de académicos quienes dedicados a este tema aludían al desconocimiento de la santería en aquel lugar. Así fue que decidí centrar mi interés en la religión santera en Catemaco y no en otra región como la Ciudad de México, Campeche, Yucatán, entre otras, en las cuales ya se han hecho estudios sociológicos y antropológicos.

Por mi formación como sociólogo, mi interés en la investigación social y la supuesta inexistencia de la santería en Catemaco, vi como un reto explorar la construcción social de la santería en este pueblo con relación a la formación de sincretismos e imaginarios religiosos. Por lo tanto, esta tesis aporta información en el campo de la sociología de la religión, específicamente en estudios sobre religiones negras en México, al explorar la santería en Catemaco: un pueblo más conocido por los brujos que por los santeros, donde en la actualidad la santería (de procedencia africana) se ha establecido y ha reconstruido el imaginario colectivo de algunas personas.

Al principio de este estudio me preguntaba: ¿Por qué se le conoce a Catemaco como tierra de brujos?, ¿Qué tiene que ver la santería con la brujería?, ¿Qué tipo de yerbas se utilizan en los rituales? Pero quizá la pregunta más importante fue: ¿Habrá santería en Catemaco y cómo es construida por las personas en términos de creencias, prácticas y significados? Muchos de estos cuestionamientos se fueron aclarando al estructurar mi proyecto de investigación, pues en éste definí que me interesaba explorar las formas en que se construía la santería en Catemaco, Veracruz.

Para realizar la investigación me valí de dos conceptos: sincretismo e imaginario religiosos: el primer concepto me permitió abordar la mezcla religiosa de la santería desde sus orígenes, y así poder identificar históricamente los procesos socioreligiosos de dicho fenómeno en el pueblo estudiado. Al mismo tiempo me fue útil para construir el concepto de “sincretismo menor” con el que definí las dimensiones sociales en las que están inmersas algunas personas de Catemaco, un ejemplo de ello sería la transformación cultural de costumbres como son acudir a rituales de brujería, creer en entidades espirituales, utilizar algunas yerbas medicinales recomendadas por algunos brujos, yerberos, curanderos, entre otros. Este último concepto me permitió explorar las dimensiones de la santería y así hacer una aportación a los estudios socioantropológicos sobre este tema en México. 

Por otro lado, el concepto de imaginario religioso me fue útil para indagar cómo se construye la santería en dicho pueblo a través de representaciones colectivas, es decir, cómo es que algunas personas construyen ideologías, símbolos e identidades referentes a la santería. Por ejemplo, durante mi trabajo de campo pude identificar cómo se ha construido una santería de origen africano derivado de un proceso histórico que se remonta a tiempos de la Colonia en el Caribe; específicamente en Cuba, y cómo han llegado esas ideas religiosas a Catemaco: una de ellas es la manera en que las personas han construido deidades como el changó macho, el cual algunos brujos dicen encontrar en el cerro de Mono Blanco, y al cual se refieren como Shangó: una de las deidades (Orishas) de la santería. 

Para la exploración y realización de esta investigación recurrí principalmente a dos teóricos sociológicos como son: Émile Durkheim, cuya propuesta sobre la religión me ayudó a identificar la manera en la cual las personas han formado grupos con intereses afines, los cuales se han ido institucionalizando, así como construyendo ciertas ideas sobrenaturales que en algunos casos rigen a las sociedades. Por otro lado recurrí a George Herbert Mead, quien con su propuesta sobre el interaccionismo simbólico me permitió explorar cómo las personas actúan a través de estímulos interrelacionados, actos que dotan de significados y sensaciones simbólicas. 

Además utilicé algunos planteamientos de Gonzalo Aguirre Beltrán, así como también de Nahayeilli Juárez Huet y Fernando Plascencia, mismos que fueron tomados de sus tesis doctorales. Sus estudios me sirvieron de guía para centrarme teórica y metodológicamente y así poder explorar la construcción social de la santería en Catemaco con relación a los conceptos de sincretismo e imaginario religiosos.

Finalmente, y quizá de forma más relevante para fundamentar teóricamente el construccionismo de la santería, también apropié planteamientos de Peter Berger y Tomas Luckmann, mismos que me sirvieron para identificar cómo las personas construyen realidades a partir de experiencias cotidianas y de reconocimiento de ciertas cosas que establecen como parte de su entorno. 

Con bases en las teorías y planteamientos mencionados, construí una estrategia metodológica de corte cualitativo. Elaboré una guía de entrevista que utilicé durante el trabajo de campo realizado en Catemaco, Veracruz, en diciembre del 2007. Dicha guía se construyó a partir de la implementación de preguntas que pudieran ayudarme a explorar la construcción social de la santería en Catemaco. A la vez me valí de herramientas como: a) la entrevista en profundidad, b) reseñas biográficas, c) diario de campo, d) análisis fotográficos, entre otras, así como también de la técnica conocida como “bola de nieve”, la cual me fue útil para contactar a mis “informantes clave” como fueron: 1) Santeros, 2) Brujos, 3) Curanderos, 4) Espiritistas, 5) Yerberos, 6) Creyentes y no creyentes, de quienes capté discursos, comentarios, narraciones, entre otras derivadas de la exploración cualitativa.

También me di a la tarea de explorar las narrativas de las siguientes personas: 7) Cronista, 8) Médico, 9) Líder social, 10) Sacerdote, 11) Antropólogo, entre otros, de los que extraje: historias del pueblo, comentarios culturales, narraciones religiosas y opiniones de experiencias en el ámbito de la investigación social como fue el caso de las aportaciones de los antropólogos.

La presente tesis se encuentra estructurada en cuatro capítulos y siete apartados. El primer capítulo titulado: “Puntos de partida para explorar la santería en Catemaco”, incluye los elementos del proyecto de investigación. El segundo capítulo titulado: “Procesos sociales que han moldeado la experiencia de la práctica santera en Catemaco”, muestra cómo procesos sociales moldean la experiencia santera entre algunas personas que la practican; es decir, se exploran los significados relacionados con la santería, mismos que pueden encontrarse en Catemaco, como son: la brujería, la curanderia, el espiritismo entre otras. Para este capitulo he adaptado argumentos de Nahayeilli Juárez Huet, ya que dicha religión se ha establecido en un espacio reducido y ha proliferado a través de la construcción de ideologías religiosas específicamente santeras, a través de lo que la autora llama “diásporas”: grupos de personas que se han asentado en determinadas regiones. 

El propósito de este capitulo es adentrarnos en la cultura que identifica a Catemaco, ya que este tipo de pueblos “esotéricos” son considerados por algunos investigadores sociales como: “lugares sagrados”, por lo tanto, la historia que caracteriza a dicho pueblo se ha construido a partir de experiencias religiosas conformando así un largo proceso de adaptación, mismo que se ve reflejado en las tradiciones del lugar.

El tercer capítulo titulado: “Actos sociales en la santería practicada en Catemaco: rituales y significados”, explora los actos sociales que incorporan los santeros y sus seguidores en la práctica de la santería, así como los significados que algunas personas les atribuyen a los rituales que forman parte de dichos actos sociales, ya que existen diferentes tipos de rituales, tales como: de iniciación, de sanacion, de maldición, entre otros.

A su vez, dichos rituales no existen sin los conocidos “elementos religiosos”, como son: las yerbas, veladoras, algunos animales, entre otros de carácter simbólico, ya que este tipo de elementos son funcionales para la elaboración de los antes mencionados, como las yerbas, pues han sido parte esencial para la elaboración de actos sobrenaturales como es el caso de los rituales, pues sin ellas el ritual no tiene efecto para las personas. En el caso de la santería, los animales al igual que las yerbas, son necesarios para dicha elaboración, pues se cree que el santo no baja sin sacrificio y por consiguiente se pierde continuidad del acto. El resto de materiales son simbólicos, por ejemplo: algunas piedras, veladoras, entre otros. Este capitulo se centra en la exploración de los procedimientos rituales así como en las experiencias que algunos santeros y personas comunes han tenido con seres sobrenaturales, ya sean dioses o demonios.

El cuarto capítulo titulado: “Las ideologías mágico-religiosas en Catemaco: la religión santera como posibilidad espiritual”, aborda el origen de los cultos que se llevan a cabo en dicho pueblo, explorando un proceso histórico como fue la trata de esclavos africanos en Cuba, ya que en tiempos de la Colonia se empezaron a desarrollar ciertos acontecimientos de carácter religioso; dicho proceso se fue construyendo a partir de un sincretismo de deidades, mismo que más tarde resultó en lo que hoy se conoce como santería.

En Catemaco, dicha religión se ha desarrollado a partir de la construcción de ideologías religiosas, ya que dicho pueblo ha mantenido una cultura esotérica como son algunas de las creencias en lo sobrenatural, por consiguiente, la santería sólo ha venido a reforzar y a dar una continuidad a algunas de las tradiciones del lugar.

Finalmente se incluye un apartado de conclusiones, argumentándose que en Catemaco existe un “sincretismo menor” articulado a las costumbres y tradiciones religiosas de algunas personas del pueblo, ya que han construido creencias relacionadas con entidades espirituales tales como: la Virgen del Carmen de Catemaco, los chaneques, algunos demonios como Belcebú, el Changó macho, entre otros, por lo tanto este proceso social-esotérico se ha dado a través de la construcción de redes grupales, ya que Catemaco es un pueblo turístico, por lo tanto, es visitado por personas del país y del extranjero, éstas a su vez traen consigo ideologías transnacionales que comparten con ciertas personas del lugar. Un ejemplo de dicha interacción se puede identificar en los espacios que el municipio ha denominado “expo-feria esotérica”, donde conviven con cubanos, haitianos, dominicanos, brasileños, venezolanos, entre otros que han visitado el pueblo, compartiendo así su cultura y sus creencias religiosas, como es el caso de la santería que empezó partir del año 2000 por dos santeros mexicanos iniciados por Babalawos de Guanabacoa, Cuba.

La principal aportación de este estudio a la sociología de la religión es el concepto de “sincretismo menor”, el cual alude a la mezcla no sólo de deidades sino también de elementos y símbolos que recontextualizan la realidad de una región, como es el caso de Catemaco. A su vez, las personas del lugar, se han adaptado a las creencias impuestas por los brujos, la santería por su parte a aportado parte de sus tradiciones y, razón por la que la religión antes mencionada se encuentra traslapada en la cultura local, construyendo una diversidad de posibilidades espirituales para las personas creyentes. 

En términos generales, concluyo con el aporte hacia los estudios de la santería, que se han dado con base en la exploración y la identificación de dicho fenómeno en la localidad, ya que no existen estudios sociológicos referentes a la santería en Catemaco. Por lo tanto, este estudio puede servir de base para aquellos que pretendan explorar otras dimensiones de la santería desde el punto de vista sociológico, antropológico y de la medicina respectivamente; ya que también enumeré un listado de plantas medicinales (curativas) que son utilizadas por ciertos curanderos, brujos, yerberos, espiritistas y santeros del pueblo para rituales a sus entidades (dioses o demonios), y de las cuales se puede adentrar a diferentes dimensiones médicas como la homeopatía, entre otras de corte curativo. Por lo tanto, esta tesis no sólo se enmarcó en la perspectiva sociológica, sino que también trató de aportar en líneas de investigación de corte antropológico y médico.

Para la elaboración de esta tesis recurrí a teorías sociológicas, así como a algunos argumentos que apropié de la antropología para el refuerzo de la investigación, pues cabe mencionar que en México los estudios sobre santería son escasos, razón por la cual tuve que recurrir a otras áreas científicas, pues como reconoce Walter Runciman, para la exploración de ciertos aspectos de la conducta humana “se necesita recurrir a otras áreas como la biología, la antropología, la etnografía, entre otras de conocimiento científico que ayuden a explorar qué ocurre en los imaginarios de las personas” (1999: 23-24). 

Asimismo, exploré relaciones pasadas-presentes entre personas que practican la santería en un estado específico del Golfo de México como es Veracruz, particularmente en Catemaco. El interés en este tema se originó a través de una serie de cuestionamientos, mismos que aludían a cómo la sociedad construye relaciones socioreligiosas, basadas en las necesidades sobrenaturales y de la vida cotidiana. 

El interés por desarrollar esta tesis se originó a inicios del séptimo semestre de la licenciatura en sociología, la cual cursé en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, pues realice un intercambio académico en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, donde conocí a sociólogos como el Dr. Fernando Matamoros Ponce, quien me impartió la asignatura de sociología de la religión. Al término de dicho semestre presenté un trabajo final sobre “religiones negras”, en específico sobre la santería. Fue ahí donde me di cuenta de las pocas aportaciones que existen respecto a las religiones negras en México. 

A partir de dichas experiencias me he interesado en la sociología de la religión, concretamente en los estudios relacionados con la santería, de tal manera que en esta tesis exploré la construcción social de la santería en Catemaco, Veracruz, ya que dicho fenómeno religioso se ha venido diversificando en diversas partes del país, principalmente en la Ciudad de México, así como también en regiones del sur y sureste como Campeche, Yucatán, Veracruz, entre otras, pues ésta se ha convertido en una religión para sus seguidores.

La santería es una religión de procedencia africana que floreció en Cuba en tiempos de la Colonia. A su vez, dicha religión se fue construyendo con base en un “sincretismo religioso” producto de la mezcla cultural entre esclavos africanos y españoles, conformando lo que en la actualidad se conoce como santería, regla lucumí o regla de ocha. 

En Catemaco, la santería ha atravesado por procesos sociales que han surgido desde el momento en que algunas personas se acercan con un santero y no con un brujo como antes se acostumbraba. Esto nos habla de cómo ciertas religiones se han establecido y de alguna manera han florecido en regiones del país, compartiéndose ideologías y elementos religiosos transnacionales y a la vez reconstruyéndose ciertas costumbres que algunas personas tenían arraigadas, como es el caso de las creencias en “seres espirituales” y en prácticas como: la brujería, la curandería, la yerbería, entre otras de origen prehispánico que se han desarrollado en lugares como Catemaco, donde realicé la investigación.

Debido a los comentarios que algunas personas me hacían respecto a la inexistencia de la santería en Catemaco, fue que me interesé en la exploración de dicha religión en el pueblo antes mencionado. Tales comentarios los recibí de académicos quienes dedicados a este tema aludían al desconocimiento de la santería en aquel lugar. Así fue que decidí centrar mi interés en la religión santera en Catemaco y no en otra región como la Ciudad de México, Campeche, Yucatán, entre otras, en las cuales ya se han hecho estudios sociológicos y antropológicos.

Por mi formación como sociólogo, mi interés en la investigación social y la supuesta inexistencia de la santería en Catemaco, vi como un reto explorar la construcción social de la santería en este pueblo con relación a la formación de sincretismos e imaginarios religiosos. Por lo tanto, esta tesis aporta información en el campo de la sociología de la religión, específicamente en estudios sobre religiones negras en México, al explorar la santería en Catemaco: un pueblo más conocido por los brujos que por los santeros, donde en la actualidad la santería (de procedencia africana) se ha establecido y ha reconstruido el imaginario colectivo de algunas personas.

Al principio de este estudio me preguntaba: ¿Por qué se le conoce a Catemaco como tierra de brujos?, ¿Qué tiene que ver la santería con la brujería?, ¿Qué tipo de yerbas se utilizan en los rituales? Pero quizá la pregunta más importante fue: ¿Habrá santería en Catemaco y cómo es construida por las personas en términos de creencias, prácticas y significados? Muchos de estos cuestionamientos se fueron aclarando al estructurar mi proyecto de investigación, pues en éste definí que me interesaba explorar las formas en que se construía la santería en Catemaco, Veracruz.

Para realizar la investigación me valí de dos conceptos: sincretismo e imaginario religiosos: el primer concepto me permitió abordar la mezcla religiosa de la santería desde sus orígenes, y así poder identificar históricamente los procesos socioreligiosos de dicho fenómeno en el pueblo estudiado. Al mismo tiempo me fue útil para construir el concepto de “sincretismo menor” con el que definí las dimensiones sociales en las que están inmersas algunas personas de Catemaco, un ejemplo de ello sería la transformación cultural de costumbres como son acudir a rituales de brujería, creer en entidades espirituales, utilizar algunas yerbas medicinales recomendadas por algunos brujos, yerberos, curanderos, entre otros. Este último concepto me permitió explorar las dimensiones de la santería y así hacer una aportación a los estudios socioantropológicos sobre este tema en México. 

Por otro lado, el concepto de imaginario religioso me fue útil para indagar cómo se construye la santería en dicho pueblo a través de representaciones colectivas, es decir, cómo es que algunas personas construyen ideologías, símbolos e identidades referentes a la santería. Por ejemplo, durante mi trabajo de campo pude identificar cómo se ha construido una santería de origen africano derivado de un proceso histórico que se remonta a tiempos de la Colonia en el Caribe; específicamente en Cuba, y cómo han llegado esas ideas religiosas a Catemaco: una de ellas es la manera en que las personas han construido deidades como el changó macho, el cual algunos brujos dicen encontrar en el cerro de Mono Blanco, y al cual se refieren como Shangó: una de las deidades (Orishas) de la santería. 

Para la exploración y realización de esta investigación recurrí principalmente a dos teóricos sociológicos como son: Émile Durkheim, cuya propuesta sobre la religión me ayudó a identificar la manera en la cual las personas han formado grupos con intereses afines, los cuales se han ido institucionalizando, así como construyendo ciertas ideas sobrenaturales que en algunos casos rigen a las sociedades. Por otro lado recurrí a George Herbert Mead, quien con su propuesta sobre el interaccionismo simbólico me permitió explorar cómo las personas actúan a través de estímulos interrelacionados, actos que dotan de significados y sensaciones simbólicas. 

Además utilicé algunos planteamientos de Gonzalo Aguirre Beltrán, así como también de Nahayeilli Juárez Huet y Fernando Plascencia, mismos que fueron tomados de sus tesis doctorales. Sus estudios me sirvieron de guía para centrarme teórica y metodológicamente y así poder explorar la construcción social de la santería en Catemaco con relación a los conceptos de sincretismo e imaginario religiosos.

Finalmente, y quizá de forma más relevante para fundamentar teóricamente el construccionismo de la santería, también apropié planteamientos de Peter Berger y Tomas Luckmann, mismos que me sirvieron para identificar cómo las personas construyen realidades a partir de experiencias cotidianas y de reconocimiento de ciertas cosas que establecen como parte de su entorno. 

Con bases en las teorías y planteamientos mencionados, construí una estrategia metodológica de corte cualitativo. Elaboré una guía de entrevista que utilicé durante el trabajo de campo realizado en Catemaco, Veracruz, en diciembre del 2007. Dicha guía se construyó a partir de la implementación de preguntas que pudieran ayudarme a explorar la construcción social de la santería en Catemaco. A la vez me valí de herramientas como: a) la entrevista en profundidad, b) reseñas biográficas, c) diario de campo, d) análisis fotográficos, entre otras, así como también de la técnica conocida como “bola de nieve”, la cual me fue útil para contactar a mis “informantes clave” como fueron: 1) Santeros, 2) Brujos, 3) Curanderos, 4) Espiritistas, 5) Yerberos, 6) Creyentes y no creyentes, de quienes capté discursos, comentarios, narraciones, entre otras derivadas de la exploración cualitativa.

También me di a la tarea de explorar las narrativas de las siguientes personas: 7) Cronista, 8) Médico, 9) Líder social, 10) Sacerdote, 11) Antropólogo, entre otros, de los que extraje: historias del pueblo, comentarios culturales, narraciones religiosas y opiniones de experiencias en el ámbito de la investigación social como fue el caso de las aportaciones de los antropólogos.

La presente tesis se encuentra estructurada en cuatro capítulos y siete apartados. El primer capítulo titulado: “Puntos de partida para explorar la santería en Catemaco”, incluye los elementos del proyecto de investigación. El segundo capítulo titulado: “Procesos sociales que han moldeado la experiencia de la práctica santera en Catemaco”, muestra cómo procesos sociales moldean la experiencia santera entre algunas personas que la practican; es decir, se exploran los significados relacionados con la santería, mismos que pueden encontrarse en Catemaco, como son: la brujería, la curanderia, el espiritismo entre otras. Para este capitulo he adaptado argumentos de Nahayeilli Juárez Huet, ya que dicha religión se ha establecido en un espacio reducido y ha proliferado a través de la construcción de ideologías religiosas específicamente santeras, a través de lo que la autora llama “diásporas”: grupos de personas que se han asentado en determinadas regiones. 

El propósito de este capitulo es adentrarnos en la cultura que identifica a Catemaco, ya que este tipo de pueblos “esotéricos” son considerados por algunos investigadores sociales como: “lugares sagrados”, por lo tanto, la historia que caracteriza a dicho pueblo se ha construido a partir de experiencias religiosas conformando así un largo proceso de adaptación, mismo que se ve reflejado en las tradiciones del lugar.

El tercer capítulo titulado: “Actos sociales en la santería practicada en Catemaco: rituales y significados”, explora los actos sociales que incorporan los santeros y sus seguidores en la práctica de la santería, así como los significados que algunas personas les atribuyen a los rituales que forman parte de dichos actos sociales, ya que existen diferentes tipos de rituales, tales como: de iniciación, de sanacion, de maldición, entre otros.

A su vez, dichos rituales no existen sin los conocidos “elementos religiosos”, como son: las yerbas, veladoras, algunos animales, entre otros de carácter simbólico, ya que este tipo de elementos son funcionales para la elaboración de los antes mencionados, como las yerbas, pues han sido parte esencial para la elaboración de actos sobrenaturales como es el caso de los rituales, pues sin ellas el ritual no tiene efecto para las personas. En el caso de la santería, los animales al igual que las yerbas, son necesarios para dicha elaboración, pues se cree que el santo no baja sin sacrificio y por consiguiente se pierde continuidad del acto. El resto de materiales son simbólicos, por ejemplo: algunas piedras, veladoras, entre otros. Este capitulo se centra en la exploración de los procedimientos rituales así como en las experiencias que algunos santeros y personas comunes han tenido con seres sobrenaturales, ya sean dioses o demonios.

El cuarto capítulo titulado: “Las ideologías mágico-religiosas en Catemaco: la religión santera como posibilidad espiritual”, aborda el origen de los cultos que se llevan a cabo en dicho pueblo, explorando un proceso histórico como fue la trata de esclavos africanos en Cuba, ya que en tiempos de la Colonia se empezaron a desarrollar ciertos acontecimientos de carácter religioso; dicho proceso se fue construyendo a partir de un sincretismo de deidades, mismo que más tarde resultó en lo que hoy se conoce como santería.

En Catemaco, dicha religión se ha desarrollado a partir de la construcción de ideologías religiosas, ya que dicho pueblo ha mantenido una cultura esotérica como son algunas de las creencias en lo sobrenatural, por consiguiente, la santería sólo ha venido a reforzar y a dar una continuidad a algunas de las tradiciones del lugar.

Finalmente se incluye un apartado de conclusiones, argumentándose que en Catemaco existe un “sincretismo menor” articulado a las costumbres y tradiciones religiosas de algunas personas del pueblo, ya que han construido creencias relacionadas con entidades espirituales tales como: la Virgen del Carmen de Catemaco, los chaneques, algunos demonios como Belcebú, el Changó macho, entre otros, por lo tanto este proceso social-esotérico se ha dado a través de la construcción de redes grupales, ya que Catemaco es un pueblo turístico, por lo tanto, es visitado por personas del país y del extranjero, éstas a su vez traen consigo ideologías transnacionales que comparten con ciertas personas del lugar. Un ejemplo de dicha interacción se puede identificar en los espacios que el municipio ha denominado “expo-feria esotérica”,1 donde conviven con cubanos, haitianos, dominicanos, brasileños, venezolanos, entre otros que han visitado el pueblo, compartiendo así su cultura y sus creencias religiosas, como es el caso de la santería que empezó partir del año 2000 por dos santeros mexicanos iniciados por Babalawos de Guanabacoa, Cuba.

La principal aportación de este estudio a la sociología de la religión es el concepto de “sincretismo menor”, el cual alude a la mezcla no sólo de deidades sino también de elementos y símbolos que recontextualizan la realidad de una región, como es el caso de Catemaco. A su vez, las personas del lugar, se han adaptado a las creencias impuestas por los brujos, la santería por su parte a aportado parte de sus tradiciones y, razón por la que la religión antes mencionada se encuentra traslapada en la cultura local, construyendo una diversidad de posibilidades espirituales para las personas creyentes. 

En términos generales, concluyo con el aporte hacia los estudios de la santería, que se han dado con base en la exploración y la identificación de dicho fenómeno en la localidad, ya que no existen estudios sociológicos referentes a la santería en Catemaco. Por lo tanto, este estudio puede servir de base para aquellos que pretendan explorar otras dimensiones de la santería desde el punto de vista sociológico, antropológico y de la medicina respectivamente; ya que también enumeré un listado de plantas medicinales (curativas) que son utilizadas por ciertos curanderos, brujos, yerberos, espiritistas y santeros del pueblo para rituales a sus entidades (dioses o demonios), y de las cuales se puede adentrar a diferentes dimensiones médicas como la homeopatía, entre otras de corte curativo. Por lo tanto, esta tesis no sólo se enmarcó en la perspectiva sociológica, sino que también trató de aportar en líneas de investigación de corte antropológico y médico.
 
Autor: Juan Manuel Saldívar Arellano
Fuente: 1. La feria consiste en una celebración (rituales, iniciaciones, venta de amuletos, gastronomía, plantas medicinales, entre otras) que se lleva a cabo el día dos de marzo y, la cual tiene como objetivo mostrar la cultura del pueblo. Un ejemplo de ello es la asignación del día de los brujos, fomentando así el turismo local como parte de la política cultural del gobierno del Estado de Veracruz.

 

 

Redes sociales