Sitios

Arte en México

compartir en facebook  compartir en twitter

Helen Escobedo

"Estar y no estar" (II)



Fotografías:Lourdes Grobet y Manuel Zavala y Alonso

 



Todas las obras de "Estar y no estar" refieren objetos y espacios de uso humano y al cuerpo humano. Paradójicamente -el ejercicio de la paradoja es una constante en la exposición- los espacios y objetos están despojados de sus usuarios, hecho que se enfatiza, en algunas obras, por alguna barrera física que impide al público acceder a ellos; en el caso del cuerpo humano, éste es representado en la muestra, asimismo, como un despojo, como un objeto que ha superado su etapa orgánica y está accediendo o a una petrificación inerte o a la disgregación en una naturaleza eterna e inhumana. ¡Ya no soy lo que era!, la obra que más referencia hace al retrato (al rostro) en sí misma es un comentario crítico a la noción de identidad. 

 



Pienso ahora en un hermoso ensayo de Margerite Yourcenar, incluido en el libro A beneficio de inventario, en el que la autora reflexiona sobre la gradual deshumanización de las identidades de los emperadores romanos en las biografías de sus historiadores contemporáneos. Yourcenar compara este proceso de "iconización" literaria con la estilización anónima que atestiguan los bustos romanos de la decadencia imperial exhibidos en el Museo del Louvre. Los bustos de Escobedo añaden, refuerzan, la paradoja del anonimato de los bustos, construidos con cascajo, con un elemento propio de nuestra condición moderna: el espejo que refleja, de manera plana y opacada, algo intencionalmente desdibujado.

 



Contiguo en el espacio del MUCA a la obra mencionada, Escobedo instaló una serie de patrones de costura, en conjunto titulados Moda papalotera. Como buenos papalotes, los patrones se presentan "suspendidos" en el aire; negros y sin negar su origen bidimensional, su geometría elemental armoniza en su conjunto -sin el afán de "intervención" de las otras instalaciones- con la neutralidad de los elementos arquitectónicos del museo, contraviniendo esta armonía plástica una de las intenciones originales de la obra: la crítica a la pompa y artificio lujoso del escenario de la moda internacional, tan seductor en la actualidad y que, por cierto, es uno de los ejercicios creativos y comerciales que con mayor celeridad e instinto absorbe las tendencias hacia él contestatarias y marginales (pensemos en la estética hippie, la punk, la chola-chicana o la baggy y su casi inmediata glosa comercial). Una serie de pasarelas-performace, todavía no realizadas a la fecha de lo que se escribe, reconciliarán a "Moda papalotera" con su intención crítica, siendo evidente ahora, en los patrones suspendidos, "desnudos" de performance, la capacidad de ejercicio lúdico de la forma, creando tensiones y armonías complejas a base de unidades elementales, capacidad reconocida en la obra de esta artista desde la década de los sesenta. Los patrones juegan con formas de muy diversa procedencia, siendo quizá la más entrañable la glosada del perfil de un super-bombardeo norteamericano, producto de la más sofisticada y costosa tecnología, perfil que seguramente vinculó Escobedo, al mirarlo en un periódico, con la capa de un famoso y oscuro héroe de historieta: Batman, el "hombre murciélago".

 



La vecindad entre "¡Ya no soy lo que era!" y "Moda papalotera" anuncia sin cortapisas la confrontación, en muchos sentidos chocante, entre la seriedad y la jovialidad, mezcla insoluble de humores intencional y rara vez reconciliada, que es otra de las constantes en la exposición. No pocos críticos de arte contemporáneo, especializados en la exégesis de los herméticos mensajes de buena parte de las tendencias actuales, se sienten y sentirán contrariados por esta jovialidad que casi siempre carece de ironía macabra y que se emparenta con la comicidad popular. Caminamos unos pocos pasos y, separadas apenas por un muro, se nos presentan Piso verde y "Pánico...". La primera es, en palabras de la autora, un "pequeño chiste": la fachada de una habitación humilde y urbana permite desde su ventana atisbar un trabajo de pintura de piso que ha arrinconado al pintor (ausente) y a sus instrumentos de trabajo.

 

 

Redes sociales