Sitios

Arte en México

compartir en facebook  compartir en twitter

Fernando Leal Audirac o
en el gran estilo

Introducción. Segunda parte


La corbata de Dios,1997
Óleo sobre lino
52
 

De hecho, para él la historia del arte no es un reservorio versátil; está sobre todo el gran estilo. Así, su búsqueda en el cuerpo de la pintura, particularmente italiana y española, está gobernada por un tipo de necesidad, como por una profundamente enraizada obsesión. Y sus recientes trabajos, aún más que la rica multitud que los precede, reflejan la coherencia y originalidad de su lenguaje con más claridad. Este gran estilo podría, si uno no arriesgara una connotación estrecha y engañosa, ser definido como "barroco". Asociándolo, sobre todo, con una anti-clásica identidad, ya que el arte de Leal Audirac principalmente se enfoca en el tiempo que pasa y la historia que fluye junto con él. Por tanto está claramente opuesto a la inercia de todo clasicismo que siempre busca congelar las supuestas constantes de la condición humana. Es el arte del movimiento, en primer plano. Es en la longitud de onda de su reflexión que creo que Acha subrayó hasta qué punto Leal Audirac había sido siempre el "abogado de la diferencia sin aparente unidad, antes que la unidad omnívora del estilo clásico".

 


Esperando la lluvia,1997
Óleo sobre lino
52
 

La lengua madura de Leal Audirac es todavía caracterizada por el símbolo nervioso, la pincelada de la tensión aprisionada, la anormalidad dimensional de los elementos coexistiendo en su espacio. Las obras recientes están caracterizadas tanto por un uso disponible de presencias figurativas en largas y suntuosamente llenas superficies y por una combinación de imágenes que son incompatibles conceptualmente y en términos de tamaño.

 


Las columnas de Hércules,1997
Óleo sobre lino
52
 
Pero a pesar de este aparente desorden visual, el gran estilo de Leal Audirac es el arte de la frescura intelectual, de la reflexión refinada, y así, en el análisis final, del estilo como consecución y reflexión. El artista opone, hacia el exuberante sonambulismo del arte de tendencia, el conocimiento implacable de él quien considera y controla las estrategias de representación, restringiendo hasta su propia habilidad y la espontánea virtuosidad de la que él como otros pocos está dotado.
El "Códice de Guerra" inspirando un reciente ciclo de largas pinturas es algo más que un brillante título; y él puede en cualquier caso ser familiar con la constante característica de un sistema cultural completamente orientado a los medios. El artista opone, hacia los monstruos creados por el "sueño de la razón", una apasionada y al mismo tiempo fría y áspera, iluminación. Su pintura es familiar con la pesadilla del modernismo; pero los monstruos de la razón durmiente yacen en el aire cristalino del gran estilo.

Enrico Mascelloni

Milán, marzo de 1997

 

 

Redes sociales