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Antropología e Historia de México

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El textil mexicano tradicional

Tocados y adornos


Mujeres tarahumaras con paliacates
Foto: Mexican Textiles, Cloë Sayer


La forma en que la mujer indígena actual lleva su cabello negro y lacio, es generalmente en una o dos largas trenzas entretejidas con listones, cordones de estambre o cintas especiales, tejidas o bordadas en diversos colores. También se estila, aunque en menor grado, el pelo suelto, el fleco, como en algunas comunidades huicholas; los sombreros, como los llevan las yucatecas y los lienzos para tapar la cabeza (como las servilletas), que son tejidos en gasas transparentes y delgadas, en manta, en algodón blanco, como lo estilan las zapotecas de Choapan y las huaves de San Mateo del Mar, Oaxaca; todos ellos bordados a mano o en gancho y decorados con todas las técnicas textiles.

La manera en que cada grupo indígena adorna su cabello, ya sea con peinados o con algún otro elemento anteriormente mencionado, depende mucho de las costumbres que haya heredado de sus antepasados y de las que ha adquirido con el paso del tiempo. Entre los estilos que ejemplifican el arraigo a las costumbres precolombinas, están las mujeres del Valle de Oaxaca y las del Itsmo de Tehuantepec, que entrelazan cintas en sus trenzas y las doblan sobre la cabeza o alrededor de ella, en distintas formas. Así mismo, las mujeres de Yalalag y Huazolotitlán, Oaxaca, utilizan cordones de lana negra en los cuales enrollan el cabello, formando así un gran rodete alrededor de la cabeza. Ambos estilos se pueden apreciar en códices y figuras prehispánicas.

 


Niña yalalteca usando
un rodete, Yalalag,
Oaxaca
Foto: Mariana
Yampolsky.


Por otra parte, las mujeres tarahumaras, seris y huicholas, han adoptado con el transcurso del tiempo, un lienzo comercial llamado "paliacate" que utilizan con frecuencia para cubrir su cabeza. Así mismo, las mujeres guares de Angahuan, Michoacán, han adquirido también otro tipo de elementos modernos, como el papel de china de colores, para elaborar las fajillas y los adornos que colocan alrededor de su frente. 

Para complementar la indumentaria, así como sus peinados, la mujer indígena ha utilizado desde la época prehispánica todo tipo de collares, aretes, anillos y pulseras. Actualmente los materiales en los que se fabrican, rara vez son de oro, sin embargo la plata, la joyería de imitación, la hojalata, las cuentas de vidrio, de plástico de colores, e incluso el papelillo son los materiales predilectos en la elaboración de la joyería indígena. Del papleillo, se elaboran los hermosos collares que llevan las tacuates de Zacatepec, Oaxaca, así como las largas hileras que las mujeres de Cuetzalan, Puebla atan a su espalda con cintas de colores. También son relevantes las pulseras que los huicholes hacen con chaquira de colores; los collares de concha con flores secas y vértebras de pescados que fabrican los seris y la joyería hecha de cuentas de plástico, vidrio, cristal rojo y cuentas amarillas que imitan el ambar, de grupos como los huaves y los nahuas de Zitlala, Guerrero.

Aunque las cuentas de fantasía son utilizadas con frecuencia para la elaboración de la joyería indígena, la plata ocupa un lugar especial dentro de este campo. Existen actualmente en México centros plateros indígenas muy importantes, tales como el de San Felipe del Progreso, en el Estado de México, el de Tepetlaostoc, en el Valle de Toluca, el de la región lacustre de Pátzcuaro, Michoacán, el de Taxco, Guerrero y el de Tlatlauqui, Puebla. En ellos se encuentra una gran variedad de joyas como aretes y arracadas, cruces, collares y prendedores decorados con grandes diseños de flores, mariposas y pájaros.

 


Pintura facial seri.
Foto: David Hiser para México:
Diversidad de culturas
, CEMEX.

Aunque el uso de la joyería entre los indígenas actuales posee en algunos casos un significado mágico, su valor es puramente decorativo. Sin embargo, cabe destacar que existen grupos que todavía portan accesorios como el "ojo de venado" para el mal de ojo, medallas y colguijes con santos y otros íconos de la iglesia católica para sentirse más protegidos o bien, hacen uso del coral "contra la envidia y el mal" que además de poseer propiedades curativas, representa un importante amuleto para los zapotecas.

Por otra parte, algunos otros grupos como los huicholes y los seris, manejan otros adornos o elementos decorativos que además de cumplir su función estética manejan un lenguaje propio. Dentro de los seris, los conca'ac como se autonombran en el Estado de Sonora, se utiliza la pintura facial. Esta costumbre prehispánica ha sobrevivido gracias a que dicho grupo la practica en ceremonias y celebraciones referentes a la reproducción y la continuidad de la tribu. En ocasiones como la "Fiesta de la Pubertad" o la "Fiesta de la Caguama de los Siete Filos", las mujeres de esta tribu dibujan en los rostros de hombres y mujeres signos y símbolos que tienen cada uno de ellos un significado especial.

Los patrones de pintura facial utilizados por los seris, son aproximadamente 60, entre los que destacan el que se usa para obtener salud, alegría y buena suerte, el que llevan las señoritas para conseguir novio o pareja y el diseño que utilizan los hombres en tiempo de guerra, entre otros. Aunque en la antiguedad los pigmentos rojo, blanco y azul, que significan respectivamente muerte, suerte y mar, eran extraídos de la combinación de plantas y minerales, actualmente se utilizan el añil y el lápiz labial.

 

 

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