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Artes Escénicas en México

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El cine de Ignacio López Tarso

Los albañiles


En el Festival de Berlín.

México, 1976

Producción: Conacine y Cinematográfica Marco Polo; Leopoldo Silva y Marco Silva.
Dirección: Jorge Fons.
Argumento: sobre la novela y la obra teatral de Vicente Leñero; adaptación: Vicente Leñero, Jorge Fons y Luis Carrión.
Fotografía (Eastmancolor): Alex Phillips Jr.
Música: Gustavo César Carrión.
Escenografía: Xavier Rodríguez González.
Edición: Eufemio Rivera.
Intérpretes: IGNACIO LÓPEZ TARSO (don Jesús), Jaime Fernández (Pérez Gómez), José Alonso (Federico), Salvador Sánchez ((Chapo Álvarez), José Carlos Ruiz (Jacinto Martínez), Katy Jurado (Josefina), Adalberto Martínez Resortes (Patotas), David Silva (ingeniero Zamora), Salvador Garcini (Sergio García), José Luis Flores (Isidro), Yara Patricia Palomino (Celerina, hermana de Sergio), Eduardo Casab (Munguía), Guillermo Gil (Valverde), Ramón Menéndez (policía Dávila), Yolanda Rigel (secretaria), Gerardo Zepeda (Marcial, amigo del Patotas), Mario García González (dlegado sindical), Leonor Llausás (madre de Isidro), Regino Herrera (campesino), Graciela Lara (prostituta), Arsenio Campos (amigo de Federico), Isela Sañudo, Carlos Gómez, Pedro Damián (amigo de Federico), José Martínez, Agustín Fernández (Chóforo, albañil), Manuel Garay (cura), César Bono, Bernabé Palma (cojo).
Filmación: desde marzo 15, 1976, estudios Churubusco y en el Distrito Federal.
Estreno: diciembre 23, 1976, cines Chapultepec, México, El Dorado 70, Plaza Satélite, Galaxia, Palacio, Cinemundo, Víctor Manuel Mendoza, Tlalnepantla (cinco semanas).
Duración: 113 min.

La investigación policiaca para esclarecer el asesinato de Don Jesús, el viejo velador de un edificio en construcción, es el hilo conductor que permite trazar un complejo e incisivo cuadro social: los mecanismos de opresión y manipulación y los comportamientos característicos de un grupo marginado. Con un interesante guión, construido mediante flash backs a partir de la muerte del personaje central, Jorge Fons consigue uno de sus filmes más logrados, en el que el retrato de personajes y atmósferas, sobresale por su autenticidad. Las altas cualidades técnicas y conceptuales de este trabajo de Jorge Fons, le valieron el Oso de Plata en el Festival de Berlín.

IGNACIO LÓPEZ TARSO: Los albañiles fue un proyecto muy esperado por mí; la película más importante y que más me había interesado en mucho tiempo. Yo tenía los derechos de la adaptación teatral que hizo el mismo Vicente Leñero de su excelente novela y fue una de las primeras obras que produje; la puesta en escena, que se hizo en el Teatro Antonio Caso en Tlatelolco, era muy buena y tuvo mucho éxito, duró bastante tiempo -la dirección de Ignacio Retes y la escenografía eran padres, pues veías crecer, durante la obra, la construcción del edificio-. Luego conseguí también los derechos para hacerla en cine, porque obviamente tenía muchas más posibilidades cinematográficas y yo andaba tras el papel que en teatro hizo muy bien José Carlos Ruiz, el Don Jesús. Total que lo de los derechos fue un todo un lío y francamente no recuerdo los pormenores, la cosa era hacerla y finalmente eso se logró a través de las empresas Conacine y Marco Polo. Yo ya no intervine en nada de la producción, a mí me llamaron y me contrataron para hacer el papel, que era lo que yo quería. Don Jesús es un personaje estupendo, muy duro y muy complejo: es un viejo lleno de defectos que puede ser asqueroso -lo mismo es mariguano, insidioso y roba, que tiene relaciones sexuales tanto con el chamaco Isidro como con su novia, la Celerina- y provocar repugnancia, pero que tiene que ser también atractivo, simpático para lograr sus fines, y que acaba por convencer y seducir a todos, hasta que lo matan...en fin, un personaje lleno de facetas, muy rico, igual que los demás, el Chapo, el Patotas, el de la mujer, cada uno con cosas muy intersantes. Yo nunca había trabajado con Jorge Fons, pero Caridad (N de A: episodio de Fe, esperanza y Caridad, 1973) me había gustado mucho y tenía ganas de conocerlo.

 


Con Alberto Martínez, Gerardo Zepeda,
Salvador Sánchez y otros actores
 
Desde las primeras pláticas, donde me comentó sus ideas de cómo pensaba hacerla y hablamos del personaje, nos entendimos de inmediato, fue un encuentro importante para mí. Aparte de Gavaldón o de Ismael Rodríguez que son los dos directores con los que más trabajé, puedo decir que de los directores nuevos de entonces, Fons es con el que más a gusto me he sentido y con el que trabajar me resultó realmente interesante. Es un director ya de otra generación y la diferencia con los de la vieja escuela se nota, tiene otro concepto del cine, conoce mucho más, porque Jorge Fons es gente que sabe, tiene cultura general, pero sobre todo, cultura cinematográfica; aparte de su dominio de la técnica, es un hombre sensible, inteligente, que tiene un enorme entusiasmo y amor por lo que hace y que tiene qué decir. La filmación, con estas bases que digo, fue excelente -con puros amigos, buenos actores y mucha cooperación-, pero al mismo tiempo difícil, exigente. Hubo escenas muy complicadas, recuerdo que empezamos con una de las más rudas, la de la muerte de don Jesús, en la que un tubo lo golpea desde el punto de vista de la cámara y él va cayendo y sangra y va de una habitación a otra mientras lo golpea aquel tubo. Era muy difícil con los movimientos de cámara y la iluminación en los espacios tan cerrados y luego Fons resolvió la continuación de la escena en un solo movimiento en el que la cámara sigue a Isidro que empieza a gritar "¡mataron a don Jesús!" mientras baja por el edificio que se va "desconstruyendo" hasta que cuando llega abajo, están los puros cimientos de la obra y ahí arranca la película...Muy interesante como idea y quedó muy bien lograda, lo mismo que los ambientes, por ejemplo en la larga secuencia de la fiesta de la Santa Cruz, que tuvo que hacerse en varias partes y había que sostener y hacer crecer la tensión, mientras todo mundo le entrábamos a la botana y la bebida y los ánimos se iban prendiendo, fue también difícil -porque había rieles para el dolly y también mucha cámara en mano para los detalles- pero muy disfrutable. A Fons esto de los ambientes populares, creo que le sale como a nadie porque es un observador muy atento y fino. La película es desde luego, de las que más me gustan y con ella fuimos al Festival de Berlín Fons, Katy Jurado y yo: las exhibiciones fueron buenas, la película interesó y gustó y nos ganamos un muy buen premio, el Oso de Plata.

 

 

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