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Artes Escénicas en México

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El cine de Ignacio López Tarso

La desconocida

 
México, 1954 

Producción: PYDASA, Mauricio de la Serna. 
Dirección: Chano Urueta.
Argumento: Mauricio de la Serna y Max Aub; adaptación: Mauricio de la Serna, Alejandro Galindo, Marco Aurelio Galindo y Dino Maiuri. 
Fotografía: Jack Draper.
Música: Gustavo César Carrión.
Escenografía: Francisco Marco Chillet.
Edición: Gloria Schoemann.
Intérpretes: Irasema Dilián (Adriana Ferri), Miguel Torruco (Mario Rivera), René Cardona (Agustín Vallejo), Eduardo Alcaraz (Vidales), Hortensia Santoveña (Clotilde, ama de llaves), Leonor Llausás (Irene), IGNACIO LÓPEZ TARSO (inspector de policía), Alicia Montoya (señora de las joyas), Cristina Trevi, Antonio Bravo (Felipe, mayordomo), Javier de la Parra (encargado del hotel), Julio Ahuet (inspector del tren).
Filmación: desde junio 21, 1954, estudios CLASA. 
Estreno: octubre 29, 1954, cine Orfeón (una semana).
Duración: 95 mn. 

"La desconocida" es un melodrama bastante olvidable, en el que Irasema Dilián repite su personaje de europea indefensa que en México sufre el asedio de un marido villanesco que quiere deshacerse de ella para cobrar la herencia. Chano Urueta según su costumbre, recurrió a abigarrados trucos -muy mal logrados por cierto- y constantes juegos de luces y sombras en un intento por ilustrar los conflictos de la protagonista y darle algo de interés al asunto. Inútil afán. A pesar de haber ya interpretado en teatro los papeles protagónicos de grandes obras como "Las Mocedades del Cid, Moctezuma II, Macbeth", entre otras (ver Teatro), el debut cinematográfico de IGNACIO LÓPEZ TARSO fue una brevísima aparición como un inspector de policía que en la morgue examina el cadáver que por una confusión se supone es el de Irasema Dilián.

IGNACIO LÓPEZ TARSO: Sin esperarlo, un día llegó al teatro a verme el productor y director de cine Mauricio de la Serna para ofrecerme un personaje en su siguiente película. Me dijo que le gustaba mi trabajo y que el papel, aunque pequeño, era una buena oportunidad para alguien que nunca había hecho cine. Fue un solo día y todo fue tan rápido, tan poco importante que dije, no, así para hacer este tipo de cosas, no me interesa. Luego recibí otras invitaciones parecidas, que no quise aceptar.

 

 

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