Sitios

Arte en México

compartir en facebook  compartir en twitter

12 escultores finimilenaristas en México


Entrevista



Manuel Centeno Bañuelos: En esta ocasión participarás en una muestra colectiva en la que recoges experiencias de años anteriores.

Emilio Farrera: He estudiado la cuestión de la escultura de carácter mínimo pero con la idea de una proyección a nivel urbano.

Manuel Centeno Bañuelos:. ¿Crees que los escultores, los urbanistas, los arquitectos podrían llegar a conclusiones felices?

Emilio Farrera: Nuestra ciudad es una megalópolis, prácticamente una jungla urbana. Creo que es importante que se tome en cuenta esto. Habiendo voluntad y organización se pueden estudiar las mejores propuestas para determinados sitios, crear espacios públicos agradables que hagan más amable la vida.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿Dónde empieza la escultura intimista y dónde la escultura urbana?

Emilio Farrera: Eso depende de las escalas. Hasta ciertas dimensiones, equiparables a las del individuo, la obra puede tomarse como una escultura intimista, ya en interior o exterior; rebasando cierta escala se podría considerar para espacios públicos.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿Sigues diferenciando hasta este momento lo que es una escultura, una instalación, un objeto tridimensional? ¿Crees que hay un margen entre estos géneros?


Emilio Farrera: Hay una diferencia. Una instalación es como una ambientación en la cual se busca que el espectador tenga una sensación diferente mas no necesariamente escultórica; posiblemente puede intervenir la escultura. En cuanto al arte-objeto, tiene ciertos elementos escultóricos o puede también no tenerlos, pero se basa principalmente en lo que es un objeto en sí con diferentes significantes. En la escultura estamos hablando de un estudio de la relación plástica de las formas, de los volúmenes, de la relación de la luz con la sombra, los llenos, los vacíos.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿De qué artistas o teóricos de la escultura has abrevado principalmente?

Emilio Farrera: En mis inicios fui un admirador ferviente de Miguel Ángel. Evolucionando, Henry Moore y Picasso, quien es para mí un escultor que pinta; también me gusta lo que hizo Brancusi. He tomado elementos de él así como de los constructivistas ingleses -la beca en Londres- y actualmente abrevo de los escultores mexicanos. México tiene un buen acervo de escultores urbanos. Hersúa me ha influido en lo que se refiere a la escultura transitable.


Manuel Centeno Bañuelos: ¿Hasta dónde la arquitectura te ha ayudado para elaborar tu trabajo escultórico?

Emilio Farrera: Pienso que la arquitectura me ha dado facilidad para emplear ciertos materiales, conocer su comportamiento y resistencia para la proyección a escala urbana en cuanto al manejo de las estructuras. Hay al mismo tiempo una visión más amplia en el momento en que yo trato de combinar lo que es arte urbano, escultura urbana, con la arquitectura.

Manuel Centeno Bañuelos: Tu trabajo escultórico lo presentas "al desnudo": no guarda ropajes formales sino que muestra la estructura misma de la pieza.

Emilio Farrera: Exactamente. Mi idea es emplear materiales tal como se presentan en su forma natural, ya se trate del fierro, de la piedra, inclusive del mismo concreto pero en su aspecto natural. No intento disfrazarlo o aparentar algo diferente.


Manuel Centeno Bañuelos: ¿Proyectas antes de realizar tus trabajos?

Emilio Farrera: Empiezo por manejar los volúmenes físicamente. Tal vez me ayude algún croquis pero voy directo sobre las piezas a escala en menor dimensión. Con base en el proyecto al que yo llegue, la conclusión, si se puede llamar así, la desarrollo a una escala mayor.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿Realizas otras actividades aparte de la escultura?

Emilio Farrera: También estudié arquitectura. La ejerzo profesionalmente y recién estoy incursionando en la poesía.

Manuel Centeno Bañuelos. Viajaste a Inglaterra.

Emilio Farrera: Sí, estuve allá por una beca del Consejo Británico y tuve oportunidad de visitar toda la isla, de hacer un recorrido por Europa conociendo los países, las obras de los artistas, la arquitectura, los paisajes. Recientemente asistí a un simposio internacional de escultura en Dinamarca y el intercambio con personas de otros países, de otras lenguas, es muy enriquecedor. De regreso el avión hizo escala en Nueva York y permanecí tres días para conocer lo que se esta haciendo ahora en esos rumbos. Inclusive tuve la oportunidad de visitar la Fundación de Isamu Noguchi.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿Crees que existe una especie de globalismo en la escultura internacional?

Emilio Farrera: Estamos en una etapa muy especial, muy conflictiva, en la que hay muchos cambios sociales, económicos, políticos, que por supuesto influyen en el arte. Es parte de la superestructura. Entonces, hay múltiples expresiones por todos lados, geométrica, figurativa, todos los "neos" posibles que se presentan, pero se da una situación muy interesante, como lo es todo cambio. Por supuesto hay buenas y malas obras, ya el tiempo dirá.

Manuel Centeno Bañuelos: ¿Psicológicamente para ti significa algo el fin de siglo?

Emilio Farrera: Pues tal vez en cuanto al sentir colectivo. Yo creo que el tiempo va a seguir transcurriendo como ahora, no va a pasar nada especial, pero la sociedad busca significantes, busca motivos, nuevas visiones hacia el futuro. En ese aspecto puede haber un cambio. No tanto que se presente en sí sino que los mismos hombres, la misma sociedad lo motive, lo provoque.

 

 

Redes sociales