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Arte en México

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12 escultores finimilenaristas en México

En torno a las entrevistas

Manuel Centeno Bañuelos
coordinador de la exposición

Los criterios y los métodos que elegimos para realizar las doce entrevistas dependieron del carácter y del ánimo circunstancial que se estableció entre cada uno de los escultores y nosotros, los entrevistadores. En todo caso fueron grabadas. Advertimos, sin embargo, que habíamos documentado una constancia interdicta. Por supuesto, no era suficiente dejar las cosas tal como se habían dado, pues no resultaban legibles. Era necesario darle estructura al trabajo. ¿Cuál era entonces la forma efectiva para que la grabación fuese realmente escritura significante? Nos focalizamos conscientemente en la cuestión porque deseábamos indagar hasta dónde la consonancia entre la objetividad y la subjetividad de la palabra hablada había sido, precisamente, disconsonante. Algo no sonaba bien. Los peligros de esta "aventura" estaban a la vista: la palabra hablada no pocas veces se desencamina por vertientes de disociación... Y así como hay de miradas a miradas, también hay de palabras a palabras. Lo que se oye funciona, pero es distinto de lo que se lee.

No se trataba solamente de documentar una vivencia dialógica con los artistas o de recoger opiniones y argumentos, a modo de mensaje, para datarlos. Deseábamos dar cuenta de su sapiencia en el quehacer con eso que llamamos arte, y también cultura. Pero las entrevistas grabadas evidenciaban ciertos "regateos y resistencias" que no pudimos evitar sobre la marcha. El material registrado era impublicable. Algo se escapaba, una "cosita de nada" sobraba. 

No había más recurso que la fórmula de la edición salvara lo dicho. La "composición" editorial, debida al oficio y al artificio crítico de Teresa del Conde, no hipotecó palabra alguna. Por el contrario, su silenciosa, o mejor dicho, su invisible intervención evitó bloqueos perturbadores y "ruidosos". Abrió, digámoslo así, el hueco por donde la palabra hablada encontraría su curso natural en las páginas de este catálogo. Las complicaciones fueron simplificadas. Se ganó lo que se había perdido, pero a cambio se perdió algo de lo que se había ganado. Sumemos también la laboriosa transcripción que realizó nuestra compañera Silvia Pérez y la aguda revisión final a cargo de Alfonso Colorado. Tres colaboraciones que nos permitieron incluir aquí nuestras entrevistas.

 

 

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