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Arte en México

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Historia mínima del arte mexicano en el siglo XX

Capítulo VI

Dentro del contexto de esta época, hubo otros brotes o movimientos a los que conviene aludir. El Estridentismo, ampliamente estudiado por Luis Mario Schneider y por los investigadores el Museo Nacional de Arte (Munal). Irrumpe durante los últimos días del año 1921 con la aparición de una hoja volante que tuvo carácter de manifiesto: la hoja Actual Número 1, firmada por Manuel Maples Arce. En ésta, se rinde veneración a los futuristas italianos y se propone la siguiente idea como eje de la estética del grupo: hay que desdeñar el pasado tanto como el futuro y mantenerse en "el vértice estupendo del minuto presente". Al igual que los contemporáneos (asociación de tendencia opuesta), los estridentistas eran predominantemente literatos y poetas, a quienes se les sumaron algunos artistas plásticos como el escultor Germán Cueto, el grabador Leopoldo Méndez, el mismo Diego Rivera a quien le cuadra de maravilla un dicho popular: era "ajonjolí de todos los moles", los pintores Ramón Alva de la Canal, Fermín Revueltas y Jean Charlot. Todos ellos llegaron a influir radicalmente en la gráfica y en el diseño editorial que es de ejemplar calidad en ese momento. Por lo que respecta a la pintura, cada quien mantenía su estilo particular.

La gráfica estridentista es de avanzada si se compara con la que produjo más de una década después el Taller de Gráfica Popular, pero en cambio esta última tuvo mayor difusión e incidencia. Se percibe en el Estridentismo una buena asimilación de presupuestos Dadá, de rasgos provenientes de los dos movimientos expresionistas alemanes El Puente y El jinete Azul (Die Brücke y Der Blaue Reiter, en alemán) el Futurismo. Esta actitud modernizante ya se había atenuado y aún oficializado hacia 1926. En todas formas las técnicas gráficas que los estridentistas emplearon animaron la producción del Taller de Gráfica Popular, fundado en 1937 a modo corolario de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios. Otro grupo incidente de aquellos años fue el ¡30-30!, integrado prácticamente por los mismos artistas que pintaban murales, realizaban esculturas públicas y auspiciaban la edición de revistas. La historia del arte mexicano de esos años ofrece un sinnúmero de veredas, es cierto, pero la mayoría de ellas fueron transitadas por los mismos protagonistas. En todas formas, la verdad es que tanto el Estridentismo como el grupo ¡30-30! fueron formaciones acordes con las políticas culturales emanadas de la Revolución.

Teresa del Conde y Enrique Franco Calvo

 

 

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