Semanario

El fotodocumentalismo mexicano se revisa a sí mismo en un coloquio

 

Fecha: 2017-05-17

compartir en facebook  compartir en twitter

El fotodocumentalismo mexicano se revisa a sí mismo en un coloquio

Foto: Calle Tacuba. 2 de noviembre 1987. Ciudad de México. Foto: Marco Antonio Cruz.

 

*** En la Dirección de Estudios Históricos del INAH, la actividad busca mostrar los avances, logros e imaginarios creados por el fotoperiodismo, principalmente en el último tercio del siglo XX

 

*** Reúne a fotógrafos como Pedro Valtierra, Javier Hinojosa y Eniac Martínez; historiadores como John Mraz y Ariel Arnal; editores de revistas y directivos de las agencias Cuartoscuro y Procesofoto

 

Momentos de inflexión en el quehacer fotográfico en México, entre ellos el papel del fotoperiodismo en el cambio de modelo de negocios en los medios, el resguardo de lo efímero en la era digital o la más reciente controversia en torno a la VI Bienal de Fotoperiodismo, son temas de los que se hablará y debatirá en el Coloquio de Fotografía Documental Mexicana, un encuentro donde historiadores y críticos de la imagen, confluyen con sus creadores y editores.

 

El encuentro que finalizará el jueves 18 de mayo, parte de un proyecto y seminarios previos que los institutos Nacional de Antropología e Historia (INAH) —a través de su Dirección de Estudios Históricos y de la Escuela Nacional de Antropología e Historia— y de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, han impulsado en la materia, con la colaboración de la Universidad Jean Jaurès, de Toulouse, Francia.

 

María Eugenia del Valle Prieto, directora de Estudios Históricos del INAH, destacó el papel que esta instancia ha jugado en el análisis de la fotografía vista como documento, desde aquella considerada histórica hasta la contemporánea, por lo que es ya un referente en este tipo de investigaciones. La intención del coloquio de carácter internacional es justo “extender las fronteras de México y su fotografía para mostrar los avances, logros e imaginarios creados por el fotoperiodismo, principalmente en el último tercio del siglo XX”.

 

La doctora Marion Guatreau, investigadora de la Universidad Jean Jaurès, y coordinadora de este evento junto con los historiadores Rebeca Monroy, Alberto del Castillo y Raquel Navarro, especificó los objetivos del Coloquio de Fotografía Documental Mexicana (Fodomex): comprender las prácticas y la producción de los fotógrafos, así como el uso de sus imágenes en la prensa y en otros medios de difusión; además de buscar la articulación entre la fotografía, la información y la representación de la historia reciente de la nación mexicana a través de esta herramienta.

 

La intervención de destacados fotógrafos, como Pedro Valtierra, Javier Hinojosa, Eniac Martínez; los historiadores John Mraz y Ariel Arnal; editores de revistas como Alquimia y Luna Córnea, y directivos de espacios como la Fototeca Nacional, el Centro de la Imagen y las agencias Cuartoscuro y Procesofoto, forman parte del programa de este coloquio que tiene lugar en la Dirección de Estudios Históricos del INAH, con sede en Allende 172, en el centro de Tlalpan.

 

La historiadora Rebeca Monroy defendió la necesidad de discutir sobre el fotodocumentalismo y el fotoperiodismo, como vehículos de denuncia y exposición de las realidades sociales, que han contribuido a la apertura democrática en México en las últimas décadas. Esto en medio de una nueva escalada de represiones a la libertad de expresión, un derecho que se ha defendido a lo largo de nuestra historia.

 

Agencias, Cambios en la era digital, Edición de libros de autor, Bienales y Fotodocumentalismo y el trabajo desde las revistas, son los ejes de este intercambio de ideas y experiencias que espera mostrar “el avance sustancial que han tenido los estudios dedicados a la fotografía, la fotohistoria, la historia gráfica, la visualidad, la mirada en el contexto cultural y social”, apuntó Monroy.

 

El primero en iniciar este diálogo dentro del Coloquio Fodomex, fue el experimentado fotógrafo Marcho Antonio Cruz. Recordó que Imagenlatina fue la idea de cuatro jóvenes para quienes los medios de entonces “no representaban una opción”: el brasileño Jesús Carlos, Pedro Valtierra, Luis Humberto González y él aprovecharon el resquicio de apertura informativa que se dio por esos años, inicios de los 80, para ofrecer una imagen diferente del poder.

 

El proyecto arrancó, pero no tardó en fracasar. Valtierra tuvo la opción de emigrar al naciente periódico La Jornada, donde llegó con ese mismo ánimo de dar a la fotografía su verdadero peso informativo. Poco después, Marco Antonio Cruz se sumaría a este equipo que supo retratar de una forma satírica la imagen del poder, en palabras de Cruz: “hacer justicia por medio de la imagen”. Esos actos justicieros, comentó, también se encontraban en el retrato de vida cotidiana.

 

El relato de Marco Antonio Cruz estuvo salpicado por aspectos que son constantes  en el oficio: rencillas internas que socavan proyectos importantes y la dificultad de sostener un medio de vida ante la “avalancha” de la fotografía digital, una inmediatez que propició su depreciación monetaria e incluso estética, y generó —en su opinión— una actitud perniciosa en el fotógrafo, quien ahora carece de la “cultura del esfuerzo” que caracterizó a otras generaciones, la de Marco Antonio Cruz, por ejemplo, guiada por gente de oficio como Nacho López, Héctor García y el propio Manuel Álvarez Bravo.

 

Tras su salida de La Jornada, Marco Antonio Cruz relanzó Imagenlatina. Ese segundo momento de la agencia fue importante y dilató 17 años, tiempo suficiente para convertirse en escuela de muchos jóvenes fotógrafos, entre ellos Octavio Hoyos, quien ahí aprendió la mencionada “cultura del esfuerzo”, que implica paciencia para cazar el momento, un poder de concentración para observar y una ética, dijo Octavio Hoyos, actualmente reportero gráfico de Milenio, durante su participación en el Coloquio Fodomex.

 

Por su parte, Marco Antonio Cruz comentó que su colaboración con el semanario Proceso, en un primer momento cuando Imagenlatina le proveía sus servicios, y desde 2005 como director de la agencia Procesofoto, ha representado un reto en el sentido de equilibrar los beneficios del mundo digital con la rigurosidad de obtener una buena imagen en su composición y reveladora en su contenido.

 

“Siempre habrá realidades por documentar y eso requiere ir más allá del esfuerzo cotidiano. Eso es lo que hay que hacer. El periodismo es velar por los intereses de todos. Por eso la imagen debe ser denuncia, debe ser la voz de quien no la tiene para revelar su circunstancia. Sólo hay que abrir los ojos, comprometerse con una sociedad y salir a las calles a documentar”, concluyó.

Autor/Redactor:Dirección de Medios INAH
Editor:Manuel Zavala Alonso

 

 

Redes sociales