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Concluye primera etapa de conservación en retablo del siglo XIX, en Xocchel, Yucatán

 

Fecha: 2017-09-04

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Concluye primera etapa de conservación en retablo del siglo XIX, en Xocchel, Yucatán
Foto: Al finalizar el proceso de intervención. Imagen proporcionada por Nancy Coronado INAH

 

** Bajo la coordinación del Centro INAH Yucatán, se realizaron labores de registro de afectaciones, fijado, fumigado y limpieza general en la obra principal del Templo de San Juan Bautista

*** En paralelo a estos trabajos, se organizaron charlas, talleres y diversas actividades de vinculación con la comunidad, enfocadas al cuidado del patrimonio cultural

Un grupo de restauradores especializados, con apoyo de la Sección de Conservación y Restauración del Centro INAH Yucatán, concluyeron la primera etapa del Proyecto de Diagnóstico y Conservación del Retablo Principal del Templo de San Juan Bautista, en el municipio yucateco de Xocchel.

En esta localidad, ubicada a 37 kilómetros de Mérida, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó labores de registro fotográfico, análisis, estabilización y limpieza a profundidad en la citada talla de diez metros de altura y cinco de largo.

La restauradora Nancy Coronado Guajardo, coordinadora del proyecto, comentó que el retablo presenta un estilo barroco con columnas estípites en sus tres calles verticales, arquitectura común en el estado de Yucatán; todo en una gama cromática que incluye tonos en rojo, verde, azul y dorado.

Su iconografía está compuesta por ocho tablas con representaciones en relieve de la Santísima Trinidad, la Sagrada Familia y los apóstoles Lucas, Mateo, Juan y Marcos, además de un nicho en su parte baja donde se resguarda la figura de san Juan Bautista, patrono de la comunidad.

Pese a la existencia de la inscripción “Díaz, 1883, Mayo 25”, las investigaciones han revelado que hacia el final del siglo XIX, otros retablos en la región fueron renovados o pintados. Por ende, y hasta encontrar nueva bibliografía, no es claro si la firma corresponde a la fecha de elaboración y su autor, o a una intervención.

La iniciativa de hacer un diagnóstico sobre la condición actual del retablo, dijo, fue presentada al Centro INAH Yucatán en noviembre de 2016 por la arquidiócesis del estado y habitantes de Xocchel, como Miguel Castro Briceño y María Moguel Pinzón, a quienes se sumó la presidencia del municipio.

El proceso en campo inició el pasado 12 de junio y duró cinco semanas. Como primera acción, y una vez montados andamios y protegidos los pisos del templo, se hizo un registro fotográfico del bien inmueble por destino. Se retiraron también objetos ajenos, como pijas, clavos e instalaciones eléctricas colocadas con anterioridad.

“La principal problemática del retablo era la suciedad, causada por la acumulación de polvo y las deyecciones de aves y animales; otras afectaciones eran pequeños faltantes en ornamentos de molduras y cornisas, la pérdida de policromía y de tonos dorados, y repintes anteriores”, refirió.

Un primer paso para atender dichos deterioros fue el fijado de estratos pictóricos y de dorados, realizado con agua-cola en áreas puntuales donde, quizá como efecto de la humedad o por la acumulación de múltiples capas de barnices, se habían formado pequeñas escamas que fueron rebajadas a su estrato original para garantizar la estabilidad en los elementos dorados y polícromos.

Como proceso preventivo, el equipo de especialistas, integrado por Hugo de la Barrera Pérez, Mónica Pinillos Balboa y Natalia Silva Rodríguez, practicantes de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), y por la restauradora independiente Martha Soto Velázquez, instaló una cámara de fumigación y usó un compuesto piretroide para fumigar el retablo, dejando al mismo actuar durante tres días.

Siguió la limpieza mecánica en seco mediante brochas y aspiradora en el anverso y reverso de la pieza. En tanto, la limpieza química estuvo precedida por diversas pruebas de solubilidad y adaptabilidad al material a tratar –suciedad y barnices oxidados–, producto de las cuales se optó por el uso de jabones y solventes especiales.

“En esta etapa se hizo una limpieza general. Se evaluaron las intervenciones anteriores y afectaciones más importantes, y se colocaron elementos faltantes del retablo. La finalidad fue saber las causas del deterioro en la pieza y la forma en que podrán remediarse en fases posteriores”, indicó Nancy Coronado.

“Como parte de estos trabajos iniciales se realizaron calas in situ y se tomaron muestras puntuales, no mayores a 0.5 centímetros, para su posterior análisis físico-químico, que los alumnos de la ENCRyM realizarán para indagar en la técnica de manufactura y la composición de la reliquia”.

Cabe destacar que, en paralelo al trabajo en el retablo, se organizaron diversas actividades de socialización con los habitantes de Xocchel, por ejemplo, charlas con adultos y jóvenes acerca del cuidado del patrimonio cultural y la importancia de la restauración a cargo de especialistas, y talleres para niños en los que se abordaron los mismos temas, así como otros enfocados en la iconografía de la pieza y la historia del Templo de San Juan Bautista y la localidad.

 

 

Autor/Redactor: Dirección de Medios INAH
Editor:Manuel Zavala Alonso

 

 

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