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Karl Bellinghausen será recordado por su gran calidad humana y profesional: Lidia Camacho

 

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Karl Bellinghausen será recordado por su gran calidad humana y profesional: Lidia Camacho
Foto: Prensa INBA

 

La directora general del INBA encabezó el homenaje póstumo al investigador y musicólogo en el Conservatorio Nacional de Música

Instituciones y comunidad artística darán continuidad a su legado

Horacio Franco estrenó a nivel mundial la obra Silbando, dedicada al flautista por Bellinghausen

El reciente fallecimiento del musicólogo e investigador Karl Bellinghausen (1954-2017) es “una herida abierta que duele a su familia y a la comunidad artística y académica de México. En reconocimiento a su legado, las instituciones culturales de nuestro país y la comunidad artística habremos de mantenernos unidos en el esfuerzo de difundir y dar continuidad a su obra”.

Así lo expresó la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, al encabezar el homenaje póstumo que las instituciones culturales, amigos y familiares le rindieron el miércoles 14 de junio al también compositor y docente en el Conservatorio Nacional de Música, en una noche de música y remembranzas.

La titular del INBA llevó la representación y la solidaridad de la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, a esta celebración de “un personaje entrañable y su destacada labor dentro de la música”.

Al homenaje se unieron integrantes de la comunidad del Conservatorio Nacional de Música (alumnos y maestros), investigadores, familiares y compañeros de oficio, como Horacio Franco, quien hizo el estreno mundial de Silbando, obra para flauta escrita por Bellinghausen y dedicada al intérprete considerado uno de los mejores flautistas del mundo en la actualidad.

Con una semblanza en video del homenajeado, fallecido el pasado 17 de mayo a los 62 años de edad, inició la velada en la que se recordó su vida y obra.

Lidia Camacho recordó que el escritor Óscar Wilde afirmaba que “el arte de la música es lo más cercano a las lágrimas y los recuerdos”. Por eso, agregó, consideramos que la forma más pertinente para reconocer a Karl era reunirnos en una celebración de esta disciplina artística a la que se entregó con gran fervor.

“Qué mejor que escuchar los frutos de sus investigaciones, la pieza que compuso o las que rescató y valoró, interpretadas por sus colegas y por los alumnos de esta emblemática institución dedicada a la formación de músicos y por la cual él transitó como en su casa”.

Bellinghausen será gratamente recordado por su gran calidad humana y profesional, aseveró. “Su dedicación le ha ganado un sitio de honor en la historia de nuestras máximas instituciones de educación e investigación artísticas y en el ámbito sonoro de nuestro país”, sostuvo la directora general del INBA.

En la primera parte del homenaje fueron interpretadas las piezas Un atardecer de Simone Iannarelli, a cargo del guitarrista Sergio Frías Corona; el Concierto San Ángel de Gerardo Tamez, con la pianista Isolda Henríquez y el guitarrista Juan Carlos Chacón, y la Romanza sin palabras de Aniceto Ortega, a cargo de la pianista Diana Robles López.

Durante su intervención, la directora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez del INBA, Yael Bitrán, se refirió a Bellinghausen como “un camarada que me ayudó en momentos difíciles, que creyó siempre en mí y que me enseñó que siempre hay un camino por delante”.

Añadió que Bellinghausen fue “un maestro de la vida que rechazó la corrupción y las malas prácticas, y que amó la vida y la música en todas sus expresiones; un hombre siempre trabajador, algo que siempre hace la diferencia”.

Por su parte, el musicólogo Israel Cruz Olalde, resaltó que, como docente e investigador, el homenajeado despertó la conciencia hacia el rescate y la conservación del patrimonio musical de la nación.

“A él –dijo Cruz Olalde– le preocupaba hacer justicia a los personajes y compositores que quizá por sus tendencias políticas, en el segundo imperio y en el porfiriato, habían sido borrados y olvidados de las páginas de la historia, como Tomás León y Melesio Morales”, a quienes dedicó mucho tiempo en su difusión y rescate.

El investigador José Antonio Robles Cahero recordó a Bellinghausen como “compañero de mil batallas” cuando ambos fueron estudiantes en el Conservatorio, y trajo a la memoria aquella ocasión en la que bloquearon con dos pianos la avenida Masaryk para exigir mejores condiciones para la escuela y su biblioteca.

A nombre de la familia, el médico, escritor y periodista Hermann Bellinghausen agradeció a las instituciones por el homenaje e hizo un retrato íntimo de su hermano y compañero de aventuras adolescentes, a quien consideró “puente” entre amigos de aquella época y calificó de “defensor de causas perdidas” al rescatar a músicos olvidados. Asimismo, se congratuló de los frutos logrados por su hermano al ver a sus alumnos del Conservatorio.

“Karl eligió el camino de la música; fue un ser libre y un musicólogo especial; se distinguió por su inmensa generosidad, y su profesión lo llevó muy lejos. De jóvenes –rememoró– íbamos rápido a ninguna parte, de todas partes nos fuimos y nunca aprendimos a quedarnos”.

Luego de la participación de algunos alumnos del Conservatorio, quienes tocaron obras de Melesio Morales, Tomás León y Aniceto Ortega –autores rescatados por Bellinghausen–, Horacio Franco interpretó Lasciatemi Morire de Claudio Monteverdi y Silbando en su estreno mundial.

Franco lamentó: “Siempre hacemos las cosas urgentes y dejamos las importantes para después”, al señalar que, por cuestiones de trabajo, nunca fue estrenada dicha pieza en vida de su autor.

La velada concluyó con la participación de Ensamble Vocal Cantera, que interpretó obras de su director, Francisco Zúñiga Olmos.

 

Autor/Redactor: Prensa INBA
Editor:Manuel Zavala Alonso

 

 

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