Especiales
Perspicere. Mario Palacios Kaím

 

2016-10-31

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Foto: fotografía de Carlos Alcázar

La razón es una luz que me hace ver las cosas como no son.

Our heads are round so our thoughts can change direction.

Francis Picabia

 

En 1977, Mario tuvo el hallazgo de un esquema anatómico de la circulación linfática, un objeto que el artista convertiría en un ready-made. A través del ejercicio de la observación productiva, fue visualizada una iconografía sagrada/crítica en ese diagrama de la era moderna: al re-nombrar el objeto como Sebastián, en un acto de lenguaje heredado de las prácticas vanguardistas, el artista generó una obra que recupera la visión del suplicio del santo flechado, en este caso bajo la forma de un martirio simbólico/anti-científico, en el que las saetas son las nomenclaturas de las partes del sistema corporal. De acuerdo con la estrategia poética del ready-made histórico, esta pieza es una ironía a la racionalidad que reduce la realidad, al nombrar y clasificar las partes del organismo. La exhibición de este ready-made temprano, en paralelo a la noción de montaje, son los detonantes curatoriales de la presente exposición. En un primer nivel, el objeto encontrado y convertido en enunciado estético, es un punto de partida aquiropoético (como se dice en el campo de la arqueología para un objeto venerado por las culturas ancestrales, que no fue manipulado para darle forma). En el segundo nivel, la constelación de obra pictórica, gráfica y ensamblada bidimensional o tridimensionalmente, configura un montaje discursivo circular, como se dice del pensamiento en la segunda cita de Picabia, que propone una racionalidad alternativa (abstracción poética) frente a la razón que es cuestionada en el ready-made, apostando ahora por visiones de integración y totalidad de la forma y el sentido.

 

Perspicere es un vocablo latino que ensambla el prefijo per conel verbo speci ō , -ere, y que significa: mirar con claridad, explorar mentalmente, mirar a través, distinguir, discernir,investigar. Erwin Panofsky reflexiona acerca de él en su célebre estudio “La perspectiva como forma simbólica”, publicado por vez primera en 1927. La palabra también podría ser una bella explicación de lo que hay al principio del acto del ready-made tardomoderno y contemporáneo, o incluso en la elección de objetos sagrados encontrados, por parte de las citadas culturas antiguas. De esta manera, el título de la exposición es un tributo al cultivo sostenido de la experiencia de la mirada lúcida y rigurosa de la forma compleja, comprendida como estructura morfológica pura y, a la vez, cargada de significados psicológicos. Además, perspicere alude a un fenómeno de la visión que es multidireccional, esférico, contextual y, por ende, crítico en relación con el dictado unilateral e instrumental de la razón convencional.

 

El cuerpo de obra plástica seleccionada cubre, sobre todo, el periodo creativo 2000-2007 y ofrece al espectador una secuencia que va de la literalidad concreta del Sebastián y de los ensamblajes magnéticos, a los pasajes de ficción abstracta del resto de la muestra. Sin embargo, como se indicó antes, la recepción del contenido expositivo no es lineal, sino circular. Esta cuestión es un recordatorio de que las estructuras producidas por el artista nunca son reducciones a estructuras totalmente “puristas”, si bien la carrera de Mario es un tour de force enfocado progresivamente hacia enunciados formalistas que desvanecen la obviedad simbólica, aunque no la referencia mental a la misma.

 

Desde otra óptica interpretativa, Perspicere es una puesta en claro del interés que despierta en Mario la poderosa relación entre la energía de la práctica artística y el peso de la materialidad industrial, ámbito conocido por el artista a partir de su experiencia biográfica. En cada una de sus obras, a lo largo de los años y las décadas, el artista ha venido integrando y articulando estrategias para mediar –desde una práctica que cree en la vinculación de saberes- con elementos icónicos y materiales pertenecientes al contexto de la producción tecnificada.

 

En  la  muestra  se  aprecia  la  tendencia  del  autor  a construir figuraciones y diagramas centrados en el círculo, en secciones cilíndricas, en secuencias modulares de motivos estriados y de engranes. Pero, sobre todo, se advierte la recurrencia a la representación de sistemas geométricos (en el plano o en el espacio volumétrico) con formas circunscritas, cuadraturas y tangencialidades. En ese sentido, las frases de Picabia halladas por el artista, siguen siendo reveladoras: la  racionalidad  hace  violencia  a  la  realidad, pero desarrollada bajo otros presupuestos, la transforma. El pensamiento es un ciclo, la imagen artística un péndulo; la vinculación de ambos en la obra de Palacios Kaim, nos permite mover perpetuamente la vista y el entendimiento desde lo perceptual a lo hermenéutico.

 

 

Autor/Redactor:Erik Castillo
Editor: Manuel Zavala Alonso

Perspicere. Mario Palacios Kaím

 

 

 

 

 

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