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El Museo Nacional de San Carlos abre la muestra Lucas Cranach. Sagrada emoción

 

2016-10-28

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Foto: Museo Nacional de San Carlos, INBA

Es primera vez que en México se presenta una exposición dedicada a uno de los representantes más relevantes del Renacimiento alemán, el pintor Lucas Cranach, cuya obra es reconocida por conjugar elementos sagrados y profanos.

 

La muestra internacional Lucas Cranach. Sagrada emoción, está integrada por 25 piezas de pequeño y mediano formato, pintura en tabla y grabados, tanto de Cranach como de sus contemporáneos Alberto Durero, Bartolomeo Bruin y Lucas Cranach El Joven, principalmente. Las obras provienen de los museos de Arte de Filadelfia, Nacional de Bellas Artes de Cuba, Franz Mayer, Soumaya y Nacional de San Carlos, así como de colecciones privadas Pérez Simón e Hilario Galguera.

 

Cranach desarrolló su labor creativa durante el Renacimiento, periodo que abarca desde el siglo XV al XVI, y que tuvo expresiones artísticas diferenciadas en el norte y en el sur de Europa. Cranach vivió el desasosiego y la hostilidad generada por la institución de la Iglesia Católica. Al estallar la Reforma, liderada por Martín Lutero debido a la venta de indulgencias en Roma para la construcción de la Basílica de San Pedro, entre otros aspectos, el credó se polarizó y se dividió en dos: la vertiente que se adhirió a la firme obediencia al Papa y la disidencia que buscó restaurar el cristianismo primitivo.

 

La pauta epistémica que otorgó la Reforma luterana a la producción artística se reflejó en creadores fundamentales para la historia del arte y para este segmento del Renacimiento: Durero, Cranach y Matthias Grünewald, quienes heredaron los cánones góticos de composición, colorido y decorativismo cercano al Alto Medievo, cuando las imágenes artísticas fortalecieron la piedad y acercaron al pueblo a las sagradas escrituras en una búsqueda didáctica.

 

Esta generación de artistas germanos apostó por el naturalismo, con una franca voluntad por la fidelidad de la forma, incluidos los avances en perspectiva. En los notables grabados de Martin Schongauer, así como en los de Durero y Cranach, se reprodujo la realidad y se incorporaron, en sus composiciones simétricas, contextos austeros y granjas viejas rodeadas de humildes visitantes, en cuya atmósfera idílica sobresale el fruto de la rígida disciplina de los gremios de Núremberg, que contrastaron con la libertad plástica de los modelos italianistas.

 

Lucas Cranach se especializó en los géneros de retrato, escenas religiosas y temas mitológicos, lo que le permitió desarrollar el desnudo femenino a manera de un canon estético. El fenotipo de mujer propuesto por el burgomaestre ostenta una figura esbelta de piernas alongadas, senos menudos, cabello ensortijado de color cobrizo, ojos ligeramente alargados y tez rosada.

 

Las jóvenes mujeres cranachianas permearon generaciones hasta conformar un taller dinástico basado en el modelo estético primigenio de Lucas Cranach El Viejo, cuyo blasón es el anagrama de la serpiente alada otorgado por Federico III de Sajonia. Este sello ostenta una serpiente alada con un anillo en la boca, por lo general inserto y camuflado en la composición.

 

Cranach fue elegido por Juan Federico I de Sajonia El Magnánimo como su pintor de cámara por su destreza plástica, además de ser apoyado por su proximidad al protestantismo y entrañable amistad con Martín Lutero, quien lo hizo introducirse al entorno político y diplomático. En algunos de sus grabados, con altos contenidos propagandísticos y fundamentales para la creación de una iconografía protestante, ridiculizó al Papa Paulo III y a la Casa de Habsburgo.

 

A raíz de la derrota de las tropas protestantes ante Carlos V, Juan Federico I de Sajonia fue apresado y enviado al exilio en Weimar. Lucas Cranach lo acompañó al destierro. En esa ciudad falleció en 1553 el artista considerado en su época como “el más rápido de los pintores”, según reza en su lápida.

Aunque la exposición contiene pocas piezas, 25, se caracterizan por tener una calidad estética única y excepcional, además de que se podrán apreciar reunidas en un mismo espacio.

 

En la muestra hay dos obras fundamentales que representan el estilo de Cranach; una de ellas pertenece a la colección permanente del Museo Nacional de Cuba y consta de un tríptico que representa la Crucifixión, La oración en el huerto y La Resurrección. En esta pieza se pueden apreciar diferentes elementos característicos de Cranach, pero también de la escuela renacentista del norte de Europa, muy diferente a la italiana, mucho más enfocada en el tratamiento naturalista de la figura, entre otros detalles. Las restantes piezas que integran la exposición son fundamentales para acercarse a una etapa histórica y estilística desarrollada en el norte de Europa.

La exposición Lucas Cranach. Sagrada emoción se puede visitar en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en Puente de Alvarado 50, colonia Tabacalera.

 

 

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia México
Editor: Manuel Zavala Alonso

Lucas Cranach. Sagrada emoción

 

 

 

 

 

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