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Cristóbal de Villalpando. Pintor mexicano del barroco, en el Palacio de Iturbide

 

2017-03-10

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<i>Cristóbal de Villalpando. Pintor mexicano del barroco</i>, en el Palacio de Iturbide

Foto: Cristóbal de Villalpando, Anunciación, 1706. Col. Museo Regional de Guadalupe, INAH. Cortesía Fomento Cultural Banamex

A veinte años de la primera exposición monográfica del pintor novohispano Cristóbal de Villalpando,  presentada en el Palacio de Iturbide y realizada bajo la coordinación de Juana Gutiérrez Haces, Fomento Cultural Banamex continúa resaltando y difundiendo la importancia de la pintura novohispana en el ámbito del arte occidental.

 

Organizada por Fomento Cultural Banamex, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (The Met), la Fundación Diez Morodo y la Secretaría de Relaciones Exteriores, Cristóbal de Villalpando. Pintor mexicano del barroco reúne más de 30 obras provenientes de distintas colecciones públicas y privadas, incluyendo hallazgos recientes y una pieza nunca antes vista fuera de su ubicación original. Debido a su originalidad, maestría técnica y capacidad de invención, Cristóbal de Villalpando (ca. 1649-1714) es considerado el pintor barroco más importante de la Nueva España.

 

La muestra ofrece una mirada al impacto que tuvo Villalpando en la concepción del arte pictórico en la Nueva España, así como un análisis de su obra en el contexto de las tendencias artísticas e intelectuales del virreinato durante la segunda mitad del siglo XVII. Mediante este proyecto académico y expositivo, se presenta al mayor pintor novohispano entre el paso del siglo XVII al XVIII con una renovada lectura de sus obras, producto de nuevos descubrimientos de pinturas, documentos técnicos y científicos que dan cuenta de su trascendencia.

 

Anteriormente, la obra de Villalpando ha sido exhibida en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid (1998), en el Museo Nacional del Prado y Palacio Real de Madrid (2010), el Museo de Louvre en París (2013) y próximamente, en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (The Met). Su investigación se ha documentado en distintas publicaciones editadas por Fomento Cultural Banamex y próximamente se actualizarán en un catálogo bilingüe, así como en un sitio web dedicado a las muestras.

 

La exposición fue curada por Jonathan Brown, catedrático de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York, y Ronda Kasl, doctora en Historia del Arte por la Universidad de Nueva York y curadora del Departamento de Arte Colonial Latinoamericano del Met de Nueva York. Además, cuenta con la asesoría académica de Clara Bargellini Cioni, doctora en Historia del Arte por la Universidad de Harvard, así como de Rogelio Ruíz Gomar y Pedro Ángeles Jiménez, miembros del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

 

En la muestra se puede apreciar su primera obra maestra: Moisés y la serpiente de bronce y la Transfiguración de Jesús (1683). Esta pintura, ubicada en la Catedral de Puebla, ha sido sometida a una reciente restauración bajo la coordinación de Fomento Cultural. La Transfiguración es un parte aguas en la carrera de Villalpando, tanto por su imponente altura de más de ocho metros como por la audacia en su concepción y ejecución. Otras piezas presentes en la muestra serán El Dulcísimo Nombre de María (ca. 1690-1699) y Sagrada Familia (ca. 1680-1689).

 

Cristóbal de Villalpando (ca. 1649-1714) fue el último gran artista barroco del mundo español. Su obra, plena de dinamismo y opulencia, lo sitúa como el principal intérprete en el Nuevo Mundo de Pedro Pablo Rubens, cuyo trabajo conoció a través de grabados y copias en pequeña escala y que influyó en su producción, especialmente en el manejo de las sombras y el color. Como es sabido, en su tiempo era común que los pintores en América copiaran grabados de autores europeos para reproducirlos a gran escala o tomarlos como modelo.

 

A Cristóbal de Villalpando lo antecedió una generación de notables pintores nacidos en la década de 1630 a la que perteneció Baltasar de Echave Rioja –quien probablemente fue su maestro–, Pedro Ramírez, Antonio Rodríguez, Juan Sánchez Salmerón y José Rodríguez Carnero. Todos ellos y uno de sus contemporáneos, el mulato Juan Correa, contribuyeron a configurar el tono fastuoso del arte barroco novohispano de finales del siglo XVII.

 

La actividad de Villalpando corresponde a una etapa de efervescencia artística en la Nueva España y especialmente en la Ciudad de México, que se recuperaba de la gran inundación de 1629-1633. Fue nombrado veedor del gremio de escultores y pintores en 1686 y jugó un papel central en la reorganización del gremio al afianzar, con la promulgación de nuevas Ordenanzas en 1687, toda la normativa que debían seguir quienes aspiraban a ser maestros pintores en la Nueva España.

 

Cristóbal de Villalpando alcanzó su plena madurez en las últimas dos décadas del siglo XVII con obras de formato monumental, como el impresionante lienzo Moisés y la serpiente de bronce y la Transfiguración de Jesús, la cúpula absidial de la Catedral de Puebla y los Triunfos en la sacristía de la Catedral de México.

 

Cristóbal de Villalpando pintó la magistral obra La Transfiguración en 1683 para decorar una capilla de la Catedral de Puebla. El lienzo, que representa a Moisés y la Serpiente de Bronce y la Transfiguración de Jesús, fue creado al inicio de un periodo de importantes comisiones catedralicias que marcan una extraordinaria evolución en la obra del pintor, en términos de su monumental escala y su audaz concepción y ejecución. La firma, Villalpando inventor, distingue el logro intelectual del artista de su habilidad manual, y afirma su condición como practicante erudito de un arte noble.

 

La obra fechada más temprana de Cristóbal de Villalpando data de 1675, las pinturas del retablo de Huaquechula, Puebla, en el Templo de San Martín de Tours, y que marcan el periodo inicial de su carrera.  A la misma etapa corresponde Lamentación por Cristo muerto, en la que además se revela su formación basada en el minucioso estudio del dibujo y antecede la suntuosidad colorística de la producción posterior de Villalpando

 

Las dos pinturas sobre láminas de cobre, Adán y Eva en el Paraíso y El Diluvio, demuestran el progreso del pintor hacia la soltura en el manejo del pincel que caracteriza su madurez. En ellas también se puede observar la inventiva en la narración y una gran riqueza de detalles que atestiguan su deuda con la tradición flamenca, que pudo conocer directamente en las pequeñas láminas que llegaron a América desde los territorios españoles de Flandes, algunas de las cuales acompañan a estas dos obras en la Capilla del Ochavo de la Catedral de Puebla.

 

Las escenas de la vida de Jesús eran temas fundamentales y obligados en todo pintor, ejemplos de estas piezas relativas a la vida de Cristo son Huida a Egipto, Cristo en el aposentillo, La oración en el huerto, La Sagrada Familia, La Adoración del Santísimo Sacramento

 

En la extensa producción de Cristóbal de Villalpando también hay variedad de lienzos dedicados a la vida de la Virgen María -de acuerdo con la época, en donde el culto mariano representaba la defensa de la fe católica. Episodios como la Anunciación o los Desposorios pertenecieron a ciclos narrativos incluidos en retablos o a series para la ornamentación de capillas u otras dependencias de iglesias o conventos.

 

El importante hallazgo reciente del retrato San Ignacio de Loyola, perteneciente a los jesuitas de Puebla, nos muestra al santo pre - parado para oficiar misa. Villalpando se inspiró en un grabado de Rubens, al que incorporó a los apóstoles Juan, Andrés y Bartolomé en los bordados al centro de la casulla. Este lienzo te - nía como pareja a un San Francisco Xavier, todavía sin localizar.

 

Sus últimas obras, que abarcan los primeros años del siglo XVIII hasta 1714, año de su muerte, revelan a un pintor maduro que combina la experiencia con el placer de pintar e investigar y experimentar con la luz y el color.

 

Con esta exposición el público podrá contemplar un núcleo selecto de pinturas que invitan a seguir reflexionando en relación a la obra de este artista, su lugar en la pintura de su época y la trascendencia de su enorme talento y creatividad.

 

Estará abierta hasta el 4 de junio de 2017 en el Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide Ciudad de México.- todos los días de la semana de 10 a 19 horas. La entrada es gratuita. Además, se ofrecen visitas guiadas gratuitas al público general, de lunes a domingo a las 12:00, 14:00 y 16:00 horas.

 

Esta exposición refrenda la misión de Fomento Cultural Banamex de impulsar la inversión en desarrollo cultural, en este caso a través del estudio y difusión de la pintura novohispana, con la intención de promover, preservar y difundir la cultura de México. 

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia
Editor: Manuel Zavala Alonso

Cristóbal de Villalpando. Pintor mexicano del barroco

 

 

 

 

 

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