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El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia (1958-1974)

 

2017-03-03

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<i>El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia (1958-1974)</i>

Foto: Cortesía SAPS, INBA.

Como parte de las actividades que se realizan por el 120 aniversario del natalicio de David Alfaro Siqueiros, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, inauguró la exposición El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia (1958-1974.  La doctora Lidia Camacho reiteró el compromiso del INBA y del Proyecto Siqueiros (que reúne a los dos museos legados por el artista) para contribuir a la valoración de la vida y obra de David Alfaro Siqueiros.

 

A partir de una revisión y recuperación por parte del curador, Julio García Murillo (coordinador de la Sala de Colecciones Universitarias del Centro Cultural Tlatelolco) de la colección y del archivo de la Sala de Arte Público Siqueiros, El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia  (1958-1974) busca ofrecer una nueva lectura sobre el impacto de la obra del pintor mexicano en la construcción moderna de Latinoamérica, a la vez que recuperar y analizar temas que han sido poco estudiados, así como las relaciones construidas por Siqueiros durante los años 60 con artistas, escritores y teóricos jóvenes.

 

La exposición se centra en una etapa en que el pintor investigó y exploró nuevas formas de expresión, así como el trabajo desarrollado con artista jóvenes, poetas y directores de teatro. Julio García Murillo explicó que el artista no estuvo desligado de los creadores jóvenes, tampoco fue desdeñado por todos ellos, como lo afirmaban Cuevas o Felguérez, sino que colaboró con varios, como Juan José Gurrola y Arnold Belkin, los fundadores de El corno emplumado, Sergio Mondragón y Margaret Randall.

 

La exhibición de este acervo permitirá acercarse y conocer la última década de producción artística y el pensamiento de Siqueiros, en su búsqueda por transformar el sistema de producción, distribución y consumo de las práctica artísticas.

 

Se exponen 18 obras, entre estudios, bocetos, litografías, material fotográfico, documental y obra de caballete, además de tres biombos que el artista realizó en 1960 en Lecumberri, que son piezas que integraron la escenografía del drama carcelario Licenciado no te apures. Gracias a la colaboración del Archivo General de la Nación, estas piezas serán exhibidas en conjunto por primera vez. La muestra incluye recortes de periódicos, cartas, fotografías de la época y pinturas que dan cuenta de sus colaboraciones. También se exhiben dos piezas inéditas, que son los estudios preparatorios para el mural La marcha de la humanidad, rescatadas en 2010 durante la recuperación de La Tallera de Cuernavaca. Estas obras, que fueron restauradas, revelan la experiencia del artista con materiales inusuales y soportes no tradicionales en la época, como la mica y el llamado papel mantequilla.

 

El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia está organizada en siete ejes temáticos, a través de los cuales el espectador podrá acercarse a la última década de la obra del muralista, desde una nueva perspectiva.

 

El primer eje tiene por nombre Museo de la Composición del Muralismo, una propuesta siqueiriana de convertir su casa de Tres Picos en el Museo de la Composición.

 

Grupo Teatral de la Preventiva aborda a Siqueiros como escenógrafo, durante su reclusión en Lecumberri.

 

El tercero es El corno emplumado, que refiere a la colaboración de Siqueiros con Sergio Mondragón y Margaret Randall para esta revista, donde aparece la relación con la Generación Beat.

 

En El Polyqueiros de Siforum, se analiza el proceso de realización de la obra mural La marcha de la humanidad, y desarrolla la colaboración entre Siqueiros y el grupo de jóvenes pintores afines a sus discursos en esa época, entre ellos Arnold Belkin y Juan José Gurrola.

 

América Tropical retoma la nueva lectura que realizó Siqueiros durante los años 60 y 70 de su mural original, realizado en Los Angeles en 1932 y que fue censurado.

 

Confrontación 66 trabaja la confrontación entre el muralista y la hoy conocida Generación de la Ruptura, puntualmente con José Luis Cuevas.

 

El ambiente universitario recorre la primera exposición retrospectiva de Siqueiros en terreno universitario bajo la gestión de Helen Escobedo.

 

A través de esta narrativa, el público conocerá al Siqueiros como escenógrafo del Grupo Teatral de la Preventiva, así como la primera propuesta museológica planteada para el proyecto denominado Museo de la Composición, que daría paso a la fundación de la SAPS y a su última visión del muralismo.

 

En el Cubo de la SAPS también se presenta la instalación Insurgencias botánicas: Phaseolus lunatus, de la artista peruana Ximena Garrido-Lecca, como parte de un diálogo contemporáneo con el pensamiento del muralista mexicano. La pieza es un gran invernadero hidropónico del pallar peruano. Los contenedores de las plantas están hechos en barro, y para su proyecto, la artista colaboró con la UAM Xochimilco. Garrido-Lecca pertenece a las jóvenes generaciones que están redefiniendo el paisaje artístico del Perú, generando un nuevo discurso del arte latinoamericano dirigido a todo el mundo. La doctora Camacho señaló que la muestra de Garrido-Lecca “responde al posicionamiento del Proyecto Siqueiros de comisionar nuevas obras a artistas jóvenes latinoamericanos que desarrollan desde sus prácticas cuestionamientos políticos, sociales e iconoclastas en formatos experimentales”.

 

La directora general del INBA agradeció a nombre de la Secretaría de Cultura el apoyo del Archivo General de la Nación, la Fonoteca Nacional, la Cineteca Nacional, el Museo de Arte Moderno y de la familia Gurrola por su colaboración para realizar dicha exposición.

 

La titular del INBA señaló que con su programa expositivo, el INBA y el Proyecto Siqueiros contribuyen a la valoración de un creador emblemático como Siqueiros y a generar un diálogo con la producción artística contemporánea a partir de los postulados centrales de su pensamiento.

 

David Alfaro Siqueiros fue uno de los pintores más importantes del siglo XX, entre otras razones, por encabezar el llamado grupo de los tres grandes, protagonistas del movimiento muralista que se desarrolló en México a lo largo de treinta años. Pero Siqueiros fue también fundamental en el desarrollo de nuevas téc­ni­cas pictó­ri­cas, proceso que inició en los murales realizados en California, uno de los cuales, Mitin obrero, fue censurado. En estas piezas Siqueiros desarrolló una serie de téc­ni­cas y materiales ex­pe­ri­men­ta­les que buscaban mo­der­ni­zar la tec­no­lo­gía del mu­ra­lis­mo; por ejemplo, el ce­men­to blan­co a prue­ba de agua, cuyo rápido secado lo llevó a utilizar brocha de aire pa­ra la apli­ca­ción ace­le­ra­da del co­lor al fres­co. Des­pués de dejar los Es­ta­dos Uni­dos y partir ha­cia Su­da­mé­ri­ca, el artista produ­jo sus pri­me­ras obras con pi­roxi­li­na.

 

Las exposiciones El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia (1958-1974) e Insurgencias botánicas: Phaseolus lunatus, de la artista peruana Ximena Garrido-Lecca, estarán abiertas al público hasta el 14 de mayo de 2017 en la Galería y Patio de Murales de la Sala de Arte Público Siqueiros.

 

Por su parte, la SAPS agradece la generosidad y colaboración del Archivo General de la Nación y de su directora general, la doctora Mercedes de Vega Armijo, para la realización de la muestra. Asimismo agradece a la Fonoteca Nacional, la Cineteca Nacional, el Museo de Arte Moderno y a la familia Gurrola, entre otros agentes culturales.

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia
Editor: Manuel Zavala Alonso

El retorno del realismo. Siqueiros y la neovanguardia (1958-1974)

 

 

 

 

 

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