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Jueves, 04 de agosto de 2016

Cancún #45años. Reflexiones sobre la Ciudad (1a.Parte)
Escrito por Bettina Cetto

Cancún #45años. Reflexiones sobre la Ciudad (1a.Parte)

 

No hubo necesidad de plantar una iglesia frente a un nuestro Palacio Municipal, por la sencilla razón de que México es un país laico y que Cancún es una ciudad diseñada, no atendiendo lineamientos de la Corona Española, sino una ciudad moderna de la segunda mitad del siglo XX, concebida por mexicanos. Lo lógico era separar el poder civil del eclesiástico, máxime en una ciudad que sería la cabecera de un municipio que se llamaría Benito Juárez.

 

     Cualquier visitante se queda azorado cuando se le platica que hace apenas cincuenta años Cancún era una isla donde un puñado de personas vivía de la pesca y cuidaba cocotales sembrados en una duna en forma de siete, con algunos tramos apenas de 20 m de ancho, y separada de tierra firme por dos estrechos canales que conectaban al mar con un amplio sistema lagunar. Aquella fina arena completamente blanca bañada por aguas cristalinas y templadas, y la tierra contigua tan verde, de manglares y selva, se ubicaban en un punto lejano del territorio también lejano y todavía bastante inexplorado e insalubre de Quintana Roo. A nuestro actual estado se le consideraba entonces como un recurso del futuro al cual no se veía bien a bien cómo sacar del estancamiento económico. Según recomendaciones del Banco Mundial, Cancún se prestaba bien para un proyecto ganadero y agrícola, no turístico. 

 

      Por esos años, en el centro del país se buscaban alternativas para no depender tanto de las entradas por concepto del petróleo. Y qué bueno que desestimaron la sugerencia de convertirnos en potencia agropecuaria al decidir que el turismo podría ser la clave, y se dieron a la tarea de buscar lugares en toda la geografía nacional desde donde promover esta actividad. Después de sobrevolar durante años el país entero y de hacer estudios de diversa índole, llegaron a la conclusión de que Cancún, entre otros cinco lugares más, resultaba perfecto para detonar el desarrollo turístico. Entonces, en 1969, se creó INFRATUR (más adelante FONATUR), el órgano de gobierno que se encargaría de llevar a cabo la misión de crear estos polos de desarrollo.

 

      No había entonces ningún antecedente en el mundo de un polo turístico desarrollado en un sitio donde no existiera una población ni mucho menos, infraestructura. Pero se la rifaron, con talento, entusiasmo, trabajo, un crédito del BID y, por momentos, temores de que el proyecto no cuajara. El Cancún moderno surgió “de cero”, como se dice. Aunque al así decirlo, desde mi punto de vista, y sin la menor intención de restar méritos a la genialidad del Proyecto Cancún, considero que no se menciona lo suficiente la aportación de la Naturaleza al éxito y vaivenes del Proyecto.

 

     Y no me refiero a que no se aprecie su belleza, ya que es precisamente su belleza la que cautivó a los banqueros. No, es que no le hemos dado su lugar. Todavía hace cincuenta años prevalecía en el mundo la idea de que a la Naturaleza había que dominarla. A golpes la Naturaleza misma nos ha ido enseñando a cambiar el discurso, de manera que desde unas pocas décadas atrás se habla de sustentabilidad. Por lo mismo, es probable que si hoy se diseñara “de cero” el emplazamiento de los hoteles, la fisonomía de la zona hotelera sería distinta o que la MIA del proyecto no se aprobara.

 

      Entonces la historia también habría que contarla un poco distinto. La cuna del Cancún moderno es esa maravillosa isla con forma de siete, conformada por una duna de fina arena blanca, y bañada por un mar simplemente espectacular, a la que le detectaron un enorme potencial para crear un polo de desarrollo turístico. Y la ciudad, parte integral del exitosísimo Proyecto Cancún, tuvo como cuna el verde de la selva.1

 

     Todo fue concebido y planeado por personas de gran talento. La creación de Cancún se da desde la mente de mexicanos, es un proyecto íntegramente planificado, construido y administrado por mexicanos.  De manera que nuestra ciudad, que ya entrados en materia es el tema de mi texto, es una ciudad muy mexicana.

     El Plan Director de Cancún, Un Desarrollo Turístico en la Costa Turquesa de 1982 publicado por FONATUR2 es el primer documento que plasma la esencia del proyecto urbanístico. Por lo tanto, considero este documento como el que recopila información muy aproximada a aquélla con la que posiblemente se llevó a cabo la planificación y el trazado de la primera etapa del desarrollo de nuestra ciudad.

 

     No tiene el formato característico de un plan director publicado en el diario oficial, ni tampoco se encuentra en el diario oficial. El Plan 1982 está impreso a color, intercala en el texto gráficas y planos explicativos. La expectativa de desarrollo al completar la primera etapa, era tener una llamada “población de apoyo” para alojar 40.000 habitantes (FONATUR, 1982: 72), dato que concuerda con los documentos del primer préstamo del BID para el desarrollo de Cancún.

 

     Otras expectativas que menciona el Plan 1982 son que al completar la 2ª etapa de urbanización en el año 1990, se esperaba que Cancún contara con una población de 123.000 habitantes, y que para el año 2000, es decir, la 3ª etapa de desarrollo, la ciudad tuviera 250.000 habitantes. (FONATUR, 1982: 13, 62, 73). Pero el éxito de Cancún fue tan espectacular, y se convirtió en tal imán para atraer pobladores que ya para el año 1986 contaba con los 250,000 habitantes que habían previsto para el año 2000.3

     Si observamos el mapa de la primera etapa4 de la Ciudad —que hoy llamamos Centro Fundacional— enseguida salta a la vista su traza muy especial. Es una reinterpretación de la Ciudad Jardín, que consiste en una agrupación de varias manzanas de uso primordialmente habitacional alrededor de un corazón verde formado por parques urbanos y con corredores peatonales, integrando así súpermanzanas. Espacios buenos para los niños solos, sueltos de la mano de sus padres, para los ancianos, para los jóvenes.

 

     Las súpermanzanas se conciben como unidades autosuficientes en comercio, educación y recreación y además, al contar con estos pasadizos que son los andadores peatonales,  y al estar comunicadas entre sí por avenidas dotadas de amplios camellones verdes, invitan a caminar la ciudad. 

 

     En el mismo mapa de 1982 se puede apreciar que al norte de la Av. Chichen Itzá, fuera de la jurisdicción de FONATUR, se encuentra la Colonia Puerto Juárez, desarrollada con una conformación espacial de manzanas rectangulares de uso habitacional de alta densidad, que plantea por supuesto otro tipo de circulaciones y de ubicación de usos de suelo.

 

     En todo caso, quien llevaba la batuta en los primeros años dentro de este pequeño tejido de súpermanzanas era FONATUR. El núcleo original, donde inició la primera etapa de la Ciudad, donde se instaló el primer campamento en 1970, es la Av. Nader. Y más precisamente, es justo donde un lustro después, cuando ya teníamos Presidente Municipal, se inauguró el Palacio del Ayuntamiento de Benito Juárez.

 

     Los arcos de la fachada nos recuerdan el trabajo del arquitecto Oscar Niemeyer en Brasilia, ciudad creada entre comillas “de la nada”, como la nuestra, apenas unos 15 años antes. Otros elementos emblemáticos del Palacio y de la Plaza son la estatua de Benito Juárez que se envió desde la ciudad de Campeche en 1976, y el reloj de la fachada construido en Zacatlán de las Manzanas, Puebla y que se incorporó el 12 de noviembre de 1980. Pero, importante también es que no hay una iglesia.

 

     No hubo necesidad de plantar una iglesia frente a un nuestro Palacio Municipal, por la sencilla razón de que México es un país laico y que Cancún es una ciudad diseñada, no atendiendo lineamientos de la Corona Española, sino una ciudad moderna de la segunda mitad del siglo XX, concebida por mexicanos. Lo lógico era separar el poder civil del eclesiástico, máxime en una ciudad que sería la cabecera de un municipio que se llamaría Benito Juárez.

 

 

_________

   

Notas:

1)       Si bien la Ciudad nació oficialmente el 10 de agosto del 71, cuando el gobierno federal registró su fundación mediante un Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, nosotros festejamos su cumpleaños el 20 de abril.

Así se decidió un día en sesión de Cabildo en atención a que algunos pioneros recuerdan que en esa fecha del año 1970 llegaron las primeras maquinarias a Punta Sam, y con ellas se iniciaron en forma los trabajos que unos meses antes empezaron a machete limpio…

 

2)       El Plan Director de Cancún, Un Desarrollo Turístico en la Costa Turquesa, FONATUR, 1982, está disponible para su consulta en la Biblioteca Antonio Enríquez Savignac de la Universidad del Caribe, Cancún, Q. Roo.

 

3)       Población de Cancún:

Año 1986: 250,000 habitantes (extraoficial)

Año 2005: 526,701 habitantes (según INEGI)

Año 2010: 628,306 habitantes (según INEGI)

Año 2015: 1,000 000 habitantes (según mis cálculos)

Año 2085: ¿?

 

4)       FONATUR, 1982: 72



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